Carrero

Poema lunfardo

Con el yesquero de herradura y empedrado
sacando chispas en su trote lerdo
vuelven las chatas volcadoras del recuerdo,
entre nieblas de la infancia y el pasado.

Las riendas en la izquierda, el látigo cruzado
en un crujir de arneses y maderos
andan por Flores, el Bajo, Mataderos
buscando yuga, el funyi de costado.

Volvé a la niebla, quitate ya carrero
de esta farsa de urgencias, que escorado
el cuore manda piantar del entrevero.

Ya no se aprecia el volver ilusionado
a tu música de trote y cadenero
tocan silencio. ¡Rajemos pa’l costado!