Noche de enero

Candombe

En esa noche de enero
no se aguantaba el calor,
se anunciaba la tormenta
en el aire flotaba un cierto temblor.

Se sentía el olor de la tierra,
el cielo cambió de color,
en el parque la murga ensayaba
y de lejos llegaba el son del tambor.

Los cantos ya eran distintos
se iba alejando, también, el temor.
No sirve de nada aferrarse,
más vale olvidarse de ese dolor.

En esa noche de enero
no se aguantaba el calor,
se anunciaba la tormenta
en el aire flotaba un cierto temblor.

Se sentía el olor de la muerte,
el cielo cambió de color,
en el parque la gente lloraba
y de lejos llegaba un cierto clamor.

Los cantos se habían callado
y fueron tapados por ese clamor.
Más tarde el cielo ha cambiado
más vale olvidarse de tanto dolor.