Las calles desiertas

Tango 1987

Tangotexte: Roberto Vidal

Un halo de luz…
espera y quietud…
tus pasos… tu abrazo
y acaso en mis sueños…
¡tú!...
Las calles desiertas y en mi pecho toda
la fuerza del aire con que he de gritar:
¿dónde está tu nombre demorado…?
(acaso es un fantasma de cristal…)
Descansa el día su fatiga… ¡mía!
Por qué es tan mía ¡sólo mía! La ilusión
de encontrar el aldabón… que ha de llamarte
y sin hablarte… oír tu voz.

Ni el sol de tu pelo,
ni el eco grotesco
de mis pobres versos
están hoy aquí…
¿Dónde arrulla tu voz…
otra voz?...
¿En qué playas tibias
tu espera encalló?...
Siempre vuelves como el sol
tras la bruma hiriente,
desafiante…
que nos vio…
antes… decir adiós.