El tiempo puro cuento

Tango

Tangotexte: Raimundo Rosales

El tiempo sabe todo.
Se asoma distraído, pero siempre sabe todo.
Como un provocador de risa oscura
siempre pasa la factura
cuando estamos en el lodo.

El tiempo, puro cuento.
Simula su protesta, pero sigue en el intento;
insiste una vez más en esa instancia
de vendernos la nostalgia
como el rey de los inventos.

Y así vamos,
engañándonos un poco y relojeando de costado,
acusándolo al pasado
que se mete por debajo de la puerta
y se sienta a nuestro lado.

Y así vamos,
maldiciendo en el espejo lo perdido y lo ganado,
revolviendo diarios viejos
y espiando desde lejos
los desechos de un ayer deshilachado.

El tiempo es un latido
jugándose en la trampa del pasado y el olvido.
Maldito, sinvergüenza y adorable,
él ya sabe que es culpable
de una broma sin sentido.

El tiempo no es dorado,
ni oculta sus arrugas caminando de costado.
Farsante camuflado y sin castigo,
se parece a un enemigo
pero siempre es un aliado.

Y así vamos,
maldiciendo en el espejo lo perdido y lo ganado,
revolviendo diarios viejos
y espiando desde lejos
lo que resta por hacer.