Francisco Canaro

Nome verdadeiro: Canaro, Francisco
Pseudônimo: Pirincho
Violinista, director y compositor
(26 novembro 1888 - 14 dezembro 1964)
Local de nascimento:
San José de Mayo (San José) Uruguay
Por
Orlando del Greco
En este nombre está resumido todo el tango

o ha sido el mejor, pero sí el más famoso por sus tangos, su orquesta, sus grabaciones, sus compañías teatrales, sus giras y también por su actividad gremial, pues SADAIC mucho le debe de su grandeza.

Debutó profesionalmente en 1906 con un trío en el pueblo de Ranchos (provincia de Buenos Aires) para integrar luego otros conjuntos hasta formar el propio.

Muchos músicos de renombre actuaron a su lado; formando rubro o bajo su mando estuvieron Vicente Greco, Roberto Firpo, Augusto Berto, Eduardo Arolas, José Martínez, Osvaldo Fresedo, Bachicha, Agustín Bardi, Anselmo Aieta, Tito Roccatagliata, Rafael Tuegols, Vicente Loduca, Carlos Marcucci, Ángel Danesi, Juan Labissier, Luis Riccardi, Agesilao Ferrazzano, Pedro Polito, Leopoldo Thompson, Lucio Demare, Elvino Vardaro, Domingo Salerno, Prudencio Aragón, Ricardo González (Mochila), Juan Carlos Bazán, Samuel Castriota, Julio Pollero, Luis Petrucelli, Luis Cosenza, Ciriaco Ortiz, Mariano Mores, Oscar Sabino, los hermanos Di Cicco, sus hermanos, y entre tantos otros, Raimundo Orsi el famoso Mumo.

En 1908, compone su primer tango, “La barra fuerte”, y con el tiempo nos da tangos sencillos pero brillantes como “Pinta brava [b]”, “El chamuyo”, “El internado”, “El pollito”, “Matasano”, “Charamusca”, “El opio”, “El alacrán”, “Cara sucia”, “Nueve puntos”, “La tablada”, “Rayero”, “Mano brava [b]”, “Punto bravo”, “Destellos”, “Milonga con variación”, “Nobleza de arrabal [Caruso]”.

Sus valses merecen la cita por tener ritmos propios de su gran personalidad: “Vibraciones del alma”, “Corazón de oro”, “Dos corazones”, “Parece mentira”, “El jardín del amor”, “Quisiera amarte menos”, “Allá en el monte”, “Soñar y nada más”, “Viviré con tu recuerdo”, “Tú y yo” y otros.

No sólo ellos fueron sus éxitos de compositor, pues en todos los motivos musicales impuso obras que el pueblo se cansó de repetir. Así salieron, además de tangos y valses, rancheras, marchas, milongas, aires criollos, etc., en cuya mezcolanza encontramos los sucesos “Yo tuve un amorcito”, “Te quiero”, “Yo no sé por qué te quiero”, “La ribera”, “La muchachada del centro”, “El bichito del amor”, “Dónde hay un mango”, “Envidia”, “Adiós”, “Pampa mía”, “El taita ladrón”, “El Tigre Millán”, “Tango de la mula”, “Cuando el corazón”, “Casas viejas”, “No hay que hacerse mala sangre”, “Tangón”, “Milongón”, “Candombe”, “El tigre”, “El Chino Pantaleón”, “La milonga de Buenos Aires”, “Julián Navarro”, “El triunfo”, “Vos también tenés tu historia”, “Y no la puedo olvidar”, “Niebla”, “Milonga canyengue”, “De contramano”, “Comandante Franco”, “Paja brava”, “Halcón negro”, “Si yo fuera millonario”, “Sos bueno vos también”, “Qué le importa al mundo”, “Los amores con la crisis”, “Las vueltas de la vida”, “Tango brujo”, “Todo te nombra”, “Bajo el cielo azul”, “Esa es mi patria”, “Se dice de mí”, “Arrabalera”, “Yo también soñé”, “Malandrín”, contando en muchos de ellos con la colaboración de Juan Andrés Caruso, Ivo Pelay, Luis César Amadori, Manuel Romero, Homero Manzi, José González Castillo, Solari Parravicini, Carmelo Santiago y Mariano Mores.

Con su orquesta visitó Francia en 1925 y en el siguiente a los Estados Unidos. También, y casi al final de su carrera, en 1962, al Japón. Todo el territorio argentino lo conoció en sus giras como así el Uruguay donde actuó en múltiples ocasiones. Al Brasil lo visitó cinco veces artísticamente y Chile.

Nadie grabó más y hubo época en que todos los autores y compositores lo buscaron para que les grabara algo, pues con ello estaba asegurada la popularidad de sus obras y el ingreso monetario correspondiente. Tanta era su atracción.

Todo el arte popular lo atrajo, y ya en 1930 hizo cine con Carlos Gardel y años después fundó la productora cinematográfica Río de la Plata con la que filmó las películas Ídolos de la radio, Por buen camino, Ya tiene comisario el pueblo, La muchacha del circo, Dos amigos y un amor, Cantando llegó el amor, 24 horas en libertad, Turbión, El diablo andaba en los choclos, Con la música en el ama que tuvieron por intérpretes a relevantes figuras como Ignacio Corsini, Ada Falcón, Tita Merello, Tito Lusiardo, Tomás Simari, Olinda Bozán, José Gola, Paquito Bustos, Agustín Irusta, Roberto Fugazot, Leonor Rinaldi, León Zárate, Irma Córdoba, Luis Arata, Luis Sandrini, Pepe Iglesias, Santiago Gómez Cou, Francisco Petrone, Luisa Vehil, Francisco Álvarez, Froilán Varela, Toscanito, entre otros artistas populares, e intervino con su orquesta en Viejo smoking (con Gardel), Ídolos de la radio, Dos amigos y un amor, Con la música en el alma, La historia del tango, Se llamaba Carlos Gardel, Mercado de Abasto, La canción de los barrios, Corrientes, calle de ensueños, Nubes de humo, La voz de mi ciudad, musicando a casi todas ellas.

Fue un entusiasta del teatro y en su adolescencia se desempeñó como actor aficionado. En 1919 escribió la música del sainete Nobleza de arrabal de Juan A. Caruso estrenado en el Teatro Variedades por el actor Felipe Panigazzi y trece años después presentó el suceso La muchachada del centro, comedia musical escrita con Ivo Pelay, en el Nacional, precursora de otros éxitos poco comunes en el teatro porteño.

Así desfilaron en el transcurso de veinte años intercalados, La canción de los barrios, Rascacielos, La patria del tango, Mal de amores, El muchacho de la orquesta, La historia del tango, Sentimiento gaucho, Buenos Aires de ayer y de hoy, Dos corazones, El tango en París, Luna de miel para tres, Con la música en el alma y Tangolandia. La mayoría debidas a la pluma de Ivo Pelay y otras a Enrique García Velloso, Luis César Amadori, Antonio Botta, Pedro M. Bruno, José González Castillo, Homero Manzi, Antonio De Bassi, Sixto Pondal Ríos y Carlos Olivari. Como se ve, toda una pléyade de autores que aseguraron el gran éxito buscado; éxito que también hicieron posible los buenos actores y actrices que intervinieron y la calidad de su música.

Popularísimos intérpretes del canto actuaron en sus orquestas o fueron acompañados en teatros, radios, películas o grabaciones con ellas: Carlos Gardel, Ignacio Corsini, Charlo, Azucena Maizani, Tita Merello, Ada Falcón, José Böhr, Agustín Irusta, Roberto Fugazot, Ernesto Famá, Roberto Maida, Roberto Díaz, Roberto Ray, Olinda Bozán, Francisco Amor, Carlos Dante, Carlos Roldán, Domingo Conte, Alberto Arenas, Nelly Omar, Libertad Lamarque, Eduardo Adrián, Roberto Arrieta, Guillermo Rico, Ricardo Ruiz, Isabel de Grana, Linda Thelma, María Esther Gamas, Chola Luna, Virginia Luque, Jorge Negrete, Pepe Iglesias (El Zorro), Hugo Del Carril, Julia Alonso, Alberto Castillo, Francisco Fiorentino.

A él dedicaron tangos José Martínez con el título de “Canaro” en 1915; los hermanos Scarpino y Juan Caldarella con “Canaro en París” en 1925; José Pérez Roselli con “Canaro en Córdoba” en 1928, y José Luis Padula en 1932 con “Pirincho”.

Al cumplir 50 años con la música popular en 1956, publicó sus memorias en el libro Mis bodas de oro con el tango que es sin duda una de sus mejores obras.

Su trato con Carlos Gardel, exprofeso dejamos para el final, pues es muy conocida la amistad que los ligaba desde el año 1913 en que se conocieron en el salón Rodríguez Peña. Luego vinieron los años de compañerismo apareado con la popularidad y así el quehacer de uno sirvió para el lucimiento del otro y el cantor inmortal dejó grabada su voz con muchas de sus composiciones: “Yo tuyo soy tuyo es mi amor”, vidalita; “Sufra”, “El pinche”, “Camarada”, “Se acabaron los otarios”, “Los indios”, “La garçonnière”, “Pedime lo que querés”, “Federación”, “La brisa”, “Sentimiento gaucho”, “Desengaño”, “La última copa”, tangos, y “La sulamita”, fox-trot, con letras de Caruso; “Tiempos viejos”, tango con letra de Romero; “Puentecito de plata (Juramento)”, tango con versos de Contursi; “Me enamoré una vez”, ranchera con letra de Pelay; “Yo no sé qué me han hecho tus ojos”, con versos propios; “Madreselva”, con la colaboración de Amadori.

Hay que señalar que sus tangos “Juramento” y “Lo que nunca te dirán” Gardel los cantó en sus últimas actuaciones radiales en Buenos Aires.

Son varias las anécdotas convividas entre ambos, en sus encuentros aquí en Argentina como en España, pero creemos que la que sigue, extraída de su libro, es de lo mejor: «Nos hallábamos grabando mi tango “Madreselva” y mi vals “Yo no sé qué me han hecho tus ojos”, era una tarde de verano con mucho calor insoportable; en la sala de grabación, mientras se llevaba a cabo la impresión de un disco, no se podía hacer funcionar el ventilador, y, naturalmente, esta causa de orden técnico, hacía sentir más los agobiantes efectos del calor, obligándonos a actuar empapados de sudor. Gardel empezó por quitarse el saco, al rato el chaleco, luego la camisa y así sucesivamente la camiseta, el pantalón y por último los calzoncillos, de manera que quedó con los zapatos puestos y con los anteojos que acostumbraba a usar cuando cantaba para leer mejor la letra de las canciones. En ese mismo instante, aparece el técnico grabador que era un alemán austero y cabrero, una especie de jefe de la sala de grabaciones, quien al ver a Carlitos en semejante estado, le dice muy seriamente: «—¡Pero, señó Gardel, qué quiegue decir esto!...» Y Carlitos, con gran sansfaçon le contesta: «—Esto quiere decir, viejito, que no tanto hacerte el estrecho, que a mí me han pasado el santo que vos en Alemania eras una mandarina».

Sin incluir en la nómina los del interior, tocó en cafés, cabarets, salones, etc., amén de teatros, cines y radios porteñas, que el tiempo los recuerda con los nombres de Royal, El Estribo, Rodríguez Peña, Laura, Venturita, Olimpo, Patria e Lavoro, Palais de Glace, Armenonville, Pabellón de las Rosas, Montmartre, Royal Pigall, Tabarís, Luna Park y tantos otros.

Grabó en las marcas Columbia, ERA, Atlanta, Nacional Odeon, y algunas en Victor.

Canaro nació en San José de Mayo (Uruguay) el 26 de noviembre de 1888 y falleció en Buenos Aires el 14 de diciembre de 1964.