Antonio Botta

Nome verdadeiro: Botta, Antonio
Letrista y autor teatral
(10 dezembro 1896 - 10 maio 1969)
Local de nascimento:
San Pablo (São Paulo) Brasil
Por
Orlando del Greco

strenó su primera obra en 1926 en el Teatro Porteño, el sainete Falucho, con la compañía de Luis Arata, que fue precursora de gran cantidad de títulos en todos los géneros, la revista sobre todo, muchos en colaboración con su hermano, Luis César Amadori, Ivo Pelay, José González Castillo, Vicente Cotal, Elías Alippi, Carlos Ossorio, Antonio de Bassi, y entre otros, con la musical de los hermanos de Bassi, Francisco Lomuto y Francisco Canaro. Algunos títulos: ¡A divertirse muchachos!, ¡Esto es Buenos Aires!, ¡Qué lindo es casarse!, Sardina que lleva el gato!, El cañón, Gringo pero buen sastre, La parada 33, Argentinas en Sevilla, La patria del tango, Gramilla brava, La solterona del barrio, Duraznito de la Virgen, El vuelo de la cigüeña, El sinvergüenza Público N° 1, El cantar de los tangos, ¡Que pena me da el finao!, Veranito de San Juan, Cocktail San Martín, El sueño del peludo, La cosa es no trabajar, La mujer es peligrosa, ¡Todo por casarme en martes!, "Pabellón N° 4", ¡No se jubile don Pancho!, Muerte rea, Las andanzas de un ropero, Fascismo casero.

Incursionó en el cine dirigiendo Bartolo tenía una flauta con Luis Sandrini y escribiendo argumentos. También lo hizo en la radio.

Escribió algunas canciones, de las cuales “Si soy así”, popularísimo tango que grabara Carlos Gardel y “La canción del deporte”, marcha, tuvieron envidiable fama; ambas llevan músicas de Francisco Lomuto con quien realizó una gira por España en 1947.
De Gardel contó la siguiente anécdota: «Yo había estado en Suiza como corresponsal de un diario de Buenos Aires, y durante esa estadía envié algunas crónicas de un campeonato de tennis que se había jugado en ese país.

«Las circunstancias me convirtieron en buen amigo de un tennisman inglés, hijo de una encumbrada y pulida dama de ese país donde los altos niveles sociales todavía hay que mantenerlos en las relaciones terminado el campeonato me fuí a París con uno de los jugadores argentinos y lo primero que se nos ocurrió fue ir a saludar a Carlos Gardel, quien estaba actuando en una elegante boite y era el verdadero elemento de atracción. Esa misma noche tuvimos una muy agradable sorpresa: nos encontramos con el aristocrático tennisman inglés.

«El hombre, muy amable y simpático, nos dio una verdadera prueba de amistad invitándonos a pasar unos días en su residencial de Inglaterra y cuando le presentamos a Gardel, que en la noche siguiente ponía fin a su actuación, lo invitó a él también y el cantor aceptó.

«Lo que allí sucedió lo pinta de cuerpo entero al inmortal Carlitos.

«Nos brindaron por intermedio de un enfatuado mayordomo unas lindísimas habitaciones y se nos comunicó que la señora ama de casa nos recibiría a la hora de la cena y que debíamos presentarnos de gala. Así lo hicimos, menos Gardel que a la hora de la presentación y cena no estaba presente.

«Nos sentamos muy ceremoniosamente con la elegantísima dama que ocupaba la cabecera de una interminable mesa de comedor y cuando ya se nos había servido el segundo plato, apareció Gardel vestido muy sencillamente. Se fue, muy tranquilo a la cabecera de la mesa, se presentó a la encumbrada dama y luego, amparado en una deliciosa sonrisa le dijo: "Mi simpática señora... le hago una aclaración: Yo acepto que el frac es una prenda muy elegante y distinguida, pero yo lo uso solamente cuando canto tangos... Permiso y buen provecho".

«Y sin más ni más, se sentó y comenzó a comer con muy buen apetito».

Antonio Botta nació en San Pablo (Brasil) el 10 de diciembre de 1896 y falleció en Buenos Aires el 10 de mayo de 1969.