Todos lloraban

Tango

Música: Ciriaco Ortiz

El patio está sombrío, porque ya
la alegría se fue
de la linda pebeta,
la que al jugar radiante de placer
nos hiciera gozar
de verla tan coqueta.
¡Ya no la vemos volver de la escuela
a la chicuela de hermosa faz!
No se oye más la risita infantil
de la que tanto dio
que hablar a las vecinas.
¡Y, hasta las chicas muy tistes quedaron
desde que la llevaron
aquella mañana gris!

El día aquel
que la muerte se acercaba al hogar,
vi las caras angustiadas
de aquellos que comprendían
que el mal que la afiebraba
pronto la llevaría...
Y aun creo ver
en su carita divina el dolor
que la pequeña sufría.
Mientras que, los que estaban
silenciosos, lloraban
con hondo sinsabor.

No sé por qué, el hermoso rosal
que el patio perfumó
marchito se ha quedado,
como si al ver la triste soledad
supiera que el dolor
a todos ha embargado.
Si hasta parece que el pobre supiera
que ella fuera, vida y amor.
Si alguna vez me parece sentir
la melodiosa voz
de la que ya se ha ido.
Ante la amarga verdad de este presente
suspiro amargamente
por un peso abrumador.