Por
Luis Alposta

La palabra guapo y el tango

n tiempos en que al vino se lo guardaba en ánforas, porque los toneles todavía no se habían inventado, los romanos le daban el nombre de vappa al vino enfermo, al que se torcía a vinagre, al que se picaba. De allí el dicho: vino abierto, vino muerto.

Posteriormente, con el sentido de echado a perder y aplicado a determinadas conductas y actitudes, vappa pasó, en segunda acepción, a significar bribón, pillo, malvado.

Siglos mediante, terminó alterándose también la palabra y la voz latina vappa devino en guapo, palabra que el español define como animoso, bizarro y resuelto; que desprecia los peligros y los acomete. También se le dice guapo al que es bien parecido y al que no arruga a la hora de ponerse a trabajar. Y guapo es, además, sinónimo de pendenciero y perdonavidas. De matasiete y compadrito.

Entre nosotros, el guapo legendario, el de lengue y facón, yace arrinconado en las décimas de alguna milonga. Y en cuanto al que las va de guapo, vaya aquí un ejemplo:

Fue un hombre
Fue un hombre de a caballo y de cuchillo,
según lo dice él mismo en el boliche,
donde siempre se manda el mismo espiche
después del primer vaso de tintillo.
Lo del caballo no es como lo cuenta.
(Aunque es verdad que por los años treinta
supo tener una yegüita zaina).
Y en lo que hace a su mundo cuchillero,
nunca nadie lo vio en un entrevero.
Tuvo un puñal que se oxidó en la vaina.

Luis Alposta
(1976)

Son muchos los tangos que hacen referencia al guapo. Algunos títulos que lo ejemplifican:

“El último guapo”
“Guapo y varón”
“Guapo sin grupo”
“Guapo de la guardia vieja”
“Don Juan (Mozos guapos)”
“De puro guapo [b]”
“Mozo guapo”
“De puro guapo”
“Mocito guapo”
“Milonga del mozo guapo”
“Del tiempo guapo”
“Un tango guapo”
“Un guapo del 900”
“Guapo”
“Del tiempo guapo [b]”
“Ley de guapos”
“Guapo lindo”
“Guapo y querendón”
“Se acabaron los guapos”
“Por ser guapo y varón”
“Nyanzas y malevos (Barrio de guapos)”