Por
Bruno Cespi
| Néstor Pinsón

El turf en las primitivas partituras de tango

uevamente sumergidos en la amplia colección de partituras de Bruno, nos dedicamos esta vez, a seleccionar aquellas dedicadas a otra pasión de los argentinos, los caballos de carrera y el mundo que gira alrededor de ellos: los propios equinos, los jockeys, los cuidadores, los propietarios y los admiradores.

Todas los tangos que aquí se nombran, salvo excepción, son anteriores al año 1925.

Moñito (Marrón Glacé)”, de Eduardo Arolas. «Dedicado al distinguido señor Emilio de Alvear, afectuosamente». Fue un caballo de fama en el año 1917. Más adelante cambió su título por “Marrón glacé”. Fue grabado por el autor ese mismo año y después por otros conjuntos.

“Dinamita”, también de Arolas. «Dedicado a mis queridos padres y hermanos». Lo grabó Roberto Firpo en 1917

Homero”, de Roberto Firpo, «Dedicado al distinguido señor Juan José Rodríguez Silva».

“Indiecita”, otro de Firpo. «Dedicado al Señor Doctor Luis S. Saavedra». Ambos grabados por su autor.

Pulgarín”, de Julio De Caro y José María Rizzuti. En la parte superior dice: «Dedicado al distinguido sportman señor Julio Victorica Roca, propietario del crack».

La polla”, de Francisco Canaro. «Dedicado a los doctores Luis Galdiano, Amadeo Carelli y Antonio M. González». Este tango cobró fama cuando años mas tarde Luis César Amadori le compuso una letra y se transformó en “Madreselva”.

“El zurdo”, de Juan Maglio. «Dedicado al amigo jockey Luis Laborde». Grabado por Maglio.

“Catriló”, también de Maglio. «Dedicado a mi estimado amigo Antonio B. Difranco».

“El combate (Quasi nada)”, de Maglio referido al nombre de un stud. «Dedicado al señor Alberto Mazza». Lo grabaron Maglio y Juan D'Arienzo.

Espiga de oro (¡Smasher!)”, de Maglio. «Dedicado a los distinguidos señores Juárez Celman».

Reina de Saba”, de Rosendo Mendizábal. «Dedicado al señor Federico Sívori». Grabado por Firpo.

“Poliya”, también de Mendizábal. «Dedicado a la señora Susana Cambaceres de Luro y al señor Alfredo Cambaceres».

Ocurrencia en marcha”, de Perla Mamberto (por la yegua de nombre “Ocurrencia”), sin dedicatoria.

“Ocurrencia”, de Guido Vanzina Pacheco. «Dedicado al distinguido sportman señor Don S.J.U». Se trata de la misma yegua que la anterior.

El clásico”, de Carlos Hernani Macchi. «Dedicado a mi hermano Eduardo».

“Lunático”, de Guillermo Barbieri y Eugenio Cárdenas. Y que fuera «Dedicado con admiración a mi buen compañero Carlos Gardel». Una curiosidad, no fue grabado nunca, ni por Gardel ni por otros.

Guanaco”, de Carlos Posadas. «Dedicado al señor Honorio Valdez».

“El tapao”, de Leopoldo Thompson. «Dedicado a mi cuñado José Bonano y a mi amigo Juan Manuel Firpo». Este último fue profesor de bandoneón de Osvaldo Fresedo y que junto a Macchi, Bonano y Thompson, formaron el cuarteto La Armonía.

“Stud Pajonal”, de Luis Buttaro. «Dedicado a mi distinguido amigo Emilio Boucau».

“Inspector”, de Valentín Jaimovich. «Dedicado al señor Juan Murás, propietario del caballo ganador de la Gran Polla de Potrillos del año 1912».

“Enérgica”, de Alfonso Ferrari. «Dedicado al distinguido señor Williams Paats». El autor fue bandoneonista y compuso entre otros: “Ermelinda”, “La buseca”, “Púa de oro”, “¡Qué yeta!”, “¡Qué gracia!”.

El recodo”, de Alejandro Junnissi. «Dedicado a los señores Alejandro Ramón y Eladio Baraldo Moreno». Llegó al disco en varias oportunidades e incluso lo registró Carlos Di Sarli.

“Fine mouche” de Reinaldo Pellone. «Dedicado a mi querido tío Alberto Carpanelli».

“Mamita segunda”, de Pablo Laise. «Dedicado al distinguido sportman señor Justo C. Saavedra y al compositor señor Honorio Valdez».

“Viejo pillo”, también de Laise. «Dedicado al distinguido sportman señor Ernesto Dufour y al entrenador Juan Lapistoy y al jockey Luís P. Menini».

“Stud Los Cardos”: de Laise. «Dedicado al gran Jockey David Englander».

“Peregrino”, otro más de Laise. «Dedicado al distinguido señor Eladio Vidal, propietario del citado caballo».

Don Santiago”, el último de Laise. «Dedicado al distinguido sportman y fundador del Hipódromo San Martín, Don Santiago Fontanilla y al administrador general Don Esteban Habiaque, respetuosamente».

“Añencué”, de Francisco Storino. «Dedicado al distinguido propietario señor Gervasio Mentastés, en testimonio de mayor afecto».

“Augusta”, de M. F. Alfieri. En la parte superior se aclara: «Homenaje a la carrera ganada el 1ro. de julio de 1917. Jockey Juan Ceraño. Entrenador José Ghigliolti.». Compuso además: “Chambellán”, “El dengue”, “¿Qué hace Don Victorino?”, “Siete y medio”, “Tururún”, “Alma negra” y el vals “Nuevas brisas”.

“La argentinita”, de Genaro Nerón Domínguez. «Dedicado al distinguido sportman señor A. Barreiro y Ortega».

Castigando”, Ricardo Gaudenzio. «Dedicado a mis amigos P. Polito, D. Petillo, A. Petillo y R. Rinaldi». Todos músicos del primer cuarteto de Francisco Canaro. Gaudenzio, violinista fallecido en 1960, integró en 1908 el conjunto de Vicente Greco que actuaba en el Café “La Turca”, de la Boca. También actuó con Augusto Berto. Es autor de “El chupete” y “Es de ley”.

Gran muñeca”, de Alfredo Bevilacqua. «Dedicado al eximio Jockey sudamericano Domingo Torterolo».

“La pingüina”, de José J. Ibarra (ganador del Gran Premio Packoy en 1917). «Dedicado a mi amigo Belisario Olivera».

“Solipón”, de Pedro Polito. «Dedicado a los distinguidos señores Ignacio Correas, Miguel A. Juárez Celman, Rodolfo Prieto, Alfredo Rodríguez y al Haras Las Hortigas».

La rodada [b]”, también de Pedro Polito. «Dedicado a mis estimados amigos y compañeros Francisco Canaro y José Martínez». Grabado por Canaro en 1915.

“Aluminé”, de Anselmo Aieta, «Dedicado al compositor y jockey Luis Laborde».

Cabaret [b]”, de Aieta. «Dedicado a su distinguido propietario señor Don Alberto A.Muro».

“Suri”, de Rodolfo A. Sassone. «Dedicado a los señores Armando Noschese y al popular entrenador Naciano Moreno».

“Lomauquén”: de Luis Teisseire. «Dedicado al señor Juan B. Saffouret, criador del caballo».

“Aplanadora”: de Hugo Matienzo. «Dedicado a mis amigos íntimos».

“Capablanca”, de Adolfo Pérez (Pocholo). «Dedicado al distinguido compositor señor Naciano Moreno y al señor Joaquín Noschese afectuosamente».

“Campanazo”, de Luis Buttaro. «Dedicado a mi distinguido amigo José Boucau».

Palospavos”, de Miguel La Salvia. «Dedicado al crack de los entrenadores Don Juan Torterolo”. Lo grabó el “Cuarteto La Armonía”. Violinista fallecido en 1945, debutó en 1912 con un trío en el que estaba Carlos Marcucci. Formó parte, en 1924, de la orquesta gigante de Julio De Caro para los carnavales de 1924 en el salón “L´Aiglón”.

“Desertor”, de Enrique Sviza. «Dedicado a mi estimado amigo Antonio Riccio».

“La clave (Júpiter)”, de Francisco De Marco (José). En la parte superior dice: «Dedicado al buen ejecutante bandoneonista Maglio Pacho». El dibujo de la portada es una carrera donde los montados son bandoneones y los jockeys -se supone- los integrantes del conjunto de Juan Maglio, ya que a la cabeza marcha “Pacho”, según la caricatura y el inmenso bigote que lucía en aquellos tiempos.

Brujo”, de Domingo Greco. «Dedicado al distinguido señor Mario Tezanos Pinto».

“¿Qué querés?”, también de Domingo Greco. «Dedicado al amigo jockey Martín Duró».

Desahuciado”: de Rafael Giovinazzi y Salvador Grupillo. En la portada, arriba de todo se lee: «Carlos Arata obsequia a su amigo R. De La Cruz». Giovinazzi, su verdadero apellido era Giovinazzo, era pianista (1905-1983). Integró mucho tiempo la orquesta de Juan Guido. Le pertenecen el vals “Mascotita de marfil” y el tango “Coquetita” hecho con Juan Guido, ambos llevados al disco por Carlos Gardel.

“Jubillo”, de José Guerriero (o José Guarello su otra firma). «Dedicado a mi estimado amigo Alberto Larrandart». Fue componente del primer cuarteto de Juan Maglio, antes de 1910. Falleció en 1954 y era flautista. Es autor de “Bronca con la percanta”, “Camandulero”, “Discos dobles”, “El coquetón”, “Subterráneo”, “As de copas”, “As de bastos”, “As de espadas”, “As de oros”.

“Tapón”, de Alberico Spatola. «Dedicado al popular entrenador Vicente Fernández».

El alazán”, de Alpidio Fernández. «Dedico este humilde recuerdo al señor José Morales en testimonio del aprecio que me merece».

“La recta final”, de Antonio Romano y Javier Mossa. «Dedicado a nuestros amigos Luis Pozzi (Luiggin), Juan Podestá y Francisco Ledda».

“Gritería”, de Nicolás Videla. «Dedicado a mi tío Rodolfo G. Videla».

“Meneguina”, Osvaldo Fresedo. «Dedicado a mi querido amigo Pascual Toscazo».

“Cherin”, de A. A. L., sin dedicatoria ni otro tipo de aclaración.

“Tiny al freno”, de Gregorio B. Sá. «Dedicado al señor Joaquín Gorina. En recuerdo del Gran Premio Nacional de 1919».

“La largada”, de Santos Aschieri (h). «Dedicado al señor don Jaime Abella». Otros tangos suyos: “De mañanita”, “El que sabe”, “El trío”, “Gentile”, “La fuga”.

El doblete”: de Miguel Padula. «Dedicado a mis amigos Alfredo Saavedra, Arnoldo Grassi y Juan Borda».

“Fantasio”, de Agesilao Ferrazzano. «Dedicado al buen jockey Ramón Pelletiers».

“Moralito”, de Ferrazzano y Julio Pollero. «Dedicado con cariño a los buenos amigos O. Morales, Oubiña y Luihller y otras fustas de nuestros hipódromos».

“Correntino”, de Pedro Mafia y letra de H. S. Lonne. Dedicado al jockey Elías Antúnez.

Tiny”, de Julio De Caro y Maffia. «Dedicado al distinguido señor Joaquín Gorina con motivo de los triunfos obtenidos en los grandes premios de la temporada de 1919».

Mineral”, también de Maffia. Sin dedicatoria.

“Se largó el clásico”, de Osvaldo Pugliese. «Dedicado para el mejor de los deportistas Dr. Antonio Palacio Zino».

Sin castigar”, de Francisco Peirano. «Dedicado al amigo Carlos Nasca». Fue grabado por La Rondalla del Gaucho Relámpago. Otros tangos suyos: “Cataneo”, “Contra la «jetta»”, “2 de artillería”, “El maneador” y los valses “Sarita”, “Hermelinda”, e “Isabel [b]”.

Buen ojo”, de José Luis Visca. «Dedicado al distinguido Sportman Dr. Benito Villanueva, al entrenador Gabriel Torterolo y al jockey Armando Grassi, vencedor del clásico Pedro Ramírez (el más importante del Uruguay)».

“Lemita (Pibe de oro)”, de Guillermo Cavazza y letra de Reynaldo Pignataro. «Dedicado al popular Pibe de Oro del Hipódromo argentino, el insuperable jockey Eduardo Lema». Pignataro es autor de: “Bien derecha”, “Bajo la careta”, “La gran vía”, “Sos derecho” y el más difundido: “No me pregunten por qué”, con música de Carlos Di Sarli.

Raspail (El caballo de oro)”, de Gerardo Matos Rodríguez. «Dedicado a mi estimado amigo Washington Mautone».

Stayer”, de Enea Verardini. «Dedicado al distinguido sportman señor Francisco A Marín».

“Mascotón”, de José Bonano, “Pepino”. «Dedicado al distinguido sportman señor Humberto Mauro, afectuosamente». Fue violinista de primer cuarteto de Maglio y el primero en ejecutar un violín corneta. Compuso “De mi pago”, “Desengaño”, “El apache porteño”, “El desastre”, “Pinela”.

“El catedrático [b]”, de Angel Bolla. Sin dedicatoria.

“¿Quién lo sigue?”, de Francisco Russo, Panchito. «Dedicado a mi amigo Marcos Larrosa

Tres y dos [b]”, de Lorenzo Olivari. «Dedicado a ella». Se conocen dos títulos homónimos. Uno de Arolas y el otro de Aníbal Troilo.

“Manuel Lema”, de Genaro Espósito. «Dedicado al jockey Lema».