Por
Enrique Binda

Bandas, rondallas y tangos

as primeras grabaciones de tangos por una Orquesta Típica fueron realizadas a principio de 1910, teniendo tal honor la encabezada por el bandoneonista Vicente Greco. Pero antes de este hito y coexistiendo (si bien en forma menguada) hasta 1914 con las típicas, se efectuaron numerosas grabaciones de este género por otros tipos de formaciones orquestales, especialmente bandas y rondallas.

Las primeras guardan semejanza con las actuales, estando conformadas en base a instrumentos de viento, pudiendo contar además con redoblante, bombo y platillos, acentuando el aspecto rítmico. Como resulta esperable, la mayoría pertenecían a instituciones militares o municipales.



En cuanto a las rondallas, puede decirse que acorde los discos de hasta aproximadamente 1910, estaban constituidas al uso de sus similares españolas. Por ello, predominaban las guitarras, bandurrias, laúdes y mandolinas, con el ocasional agregado de algún violín o flauta. A partir de tal año su conformación se volvió sumamente ecléctica, involucrando las más variadas combinaciones tímbricas, utilizándose la denominación rondalla para indicar genéricamente una agrupación reducida, de sonido dulce y no marcial, diferente al de las bandas.

Resulta interesante aclarar que en nuestro medio, circularon grabaciones ya fuere de bandas como de rondallas, efectuadas tanto en nuestro país como en el extranjero. Los discos de tango grabados en el extranjero, por sellos con representantes en nuestro país, eran también vendidos en el mercado europeo, norteamericano y probablemente sudamericano. Y para hacer los arreglos y orquestaciones, las partituras debieron viajar al exterior. En cuanto al año, se constata esta suerte de penetración cultural con antelación a lo usualmente supuesto.

Pasemos ahora a dar algunos ejemplos de la actividad discográfica de tales formaciones. Comenzando con las bandas, la primera en grabar tangos fue la Banda Real Militar, de Londres. Fueron discos Gramophone europeos y/o Victor para las Américas de mediados de 1905, originalmente de una sola faz. Pueden mencionarse los tangos “Guido-La payada” de José Luis Roncallo (matriz 2.052 e, disco Victor 62.146-A) y “¡Ay, chinita!” de autor desconocido (matriz 2.084 e, disco Victor 62.151-A). Es una agrupación de ejecución afiatada.

Ya en 1906, tenemos ocho tangos grabados en los Estados Unidos por la prestigiosa Banda Sousa. Por ejemplo, “Recuerdos de la pampa” de Alfredo Bevilacqua (disco Victor 62.157-A), “El malevo” de Joaquín Cortés López (disco Victor 62.152-A) y “El afilador” de Leopoldo Corretjer (disco Victor 62.609-B). Ni qué decir de la excelencia de estas grabaciones.

Del mismo año, la Columbia nos entrega una vasta serie de grabaciones también extranjeras, a cargo de la llamada Banda Española, en series matriciales 5.500 y 6.000. Las interpretaciones denotan que la denominación de la banda era genérica, pues resulta variable la integración de instrumentistas, al igual que las pautas en los arreglos. Entre una cantidad cercana a los cincuenta tangos, podemos citar “¡Te pasaste!” de José Luis Roncallo (matriz 5.547-2, disco C 9), “Don José María” de Rosendo Mendizábal (matriz 6.010, disco T 89) o “¡Vas a vivir mucho!” de Ángel Villoldo (matriz 6.019-2, disco T 93).



Volviendo a nuestro país, durante 1907 en el sello Odeón (etiqueta marrón) aparece una Banda de Buenos Aires, la cual grabó entre más de veinte tangos, “¡No crea, rubio!” de José Luis Roncallo (matriz BA 298, faz 11.259), “Firulete” de Dafne Zenón Rolón (matriz BA 380, faz 11.283) y “¡Aflojá un peso, ché!” de Antonio Lagomarsino (matriz BA 452, faz 11.301).

Hacia 1908, desde Francia nos llegó una serie casi sesenta tangos a cargo de la Banda de la Guardia Republicana de París, sello Gath & Chaves. Impecables la calidad de grabación, arreglos e interpretación. De los aproximadamente sesenta tangos grabados, citamos “La budinera” de Villoldo (matriz 215), “El sargento Cabral” de Manuel Campoamor (matriz 219) o “Joaquina” de Juan Bergamino (matriz 229).

En 1910, se realizaron grabaciones locales de la Banda de Policía dirigida por A. Rivara, para los sellos Columbia y ERA. Los tangos totalizaron cerca de cien grabaciones, pudiendo mencionarse “El incendio” de Arturo De Bassi (matriz 55.439, disco Columbia T 235), “Pura parada” de María Teresa Viero (matriz 60.350, sello ERA) y “¡Echale Bufach al catre!” de José Manuel Tagle (matriz 60.367, sello ERA). La calidad interpretativa no fue la deseable.

También de este año, hubo discos Victor de la Banda del Pabellón de las Rosas, con ocho tangos de adecuada ejecución. Por caso, “El franchuto” de César Sesso que era su director (disco 62.769-A), “¡Tocalo más fuerte!” de Pancho Nicolín (disco 62.921-B) y “El polo” de Ramón Coll (disco 62.781-B). Esta agrupación grabará más tangos durante 1912.

Finalizando con 1910, citamos las grabaciones en sello Odeón (etiqueta azul), faces serie A 85.000 por la Banda Ítalo Argentina, dirigida alternativamente por Arturo De Bassi y el maestro Lozzi. Si bien con notorios problemas de afinación, dejaron casi cuarenta tangos. Entre ellos, “Mordele la cola al chancho” de Arturo De Bassi (matriz Bg 50, faz A 85.048), “Don Eduardo” de Luis Chiappe Ducca (matriz Bg 39, faz A 85.037) o “La berlina de los novios” de Rosendo Mendizábal (matriz Bg 169, faz A 85.186).

En 1911, inicia sus impecables grabaciones en sello Columbia la Banda Municipal, con acertados arreglos de unos setenta tangos. Como ejemplos, “¡Prendete del brazo, nena!” de Villoldo (matriz 55.681, disco T 374), “Qué hubo de haber habido” de Arturo De Bassi (matriz 55.722, disco T 389) o “El irresistible” de Lorenzo Logatti (matriz 55.945, disco T 491).



Durante 1912, la Banda del 1º de Infantería grabó cuatro tangos en Columbia. Fueron “El milico” (matriz 56.663, disco T 581), “Te gusta el mate” (matriz 56.662, disco T 548) y “Buena noche” (matriz 56.664, disco T 549) de su director Francisco Pinto, así como “Te felicito, ché” de Signorelli y Menfi (matriz 56.665, disco T 549). Aclaramos que esta banda, anteriormente había grabado un puñado de tangos en 1910.

Casi finalizando esta revisión, diremos que también de 1912 fueron las grabaciones de la Banda Atlanta, en el sello homónimo, cuyo director fuera Arturo De Bassi. Mencionaremos “Echale carbón al horno” de Hugo Patalano (matriz desconocida, faz 65.294), “¿Indio? ¡sacale el pelo!” de Roberto Firpo (matriz desconocida, faz 65.274) y “All’ olio” de Juan Mallada (matriz 185, faz 65.260).

Un postrero ejemplo sería la Banda del Parque Japonés dirigida por Gaetano D’Alo, la cual grabó en 1914 para la Columbia el tango “El apache argentino” de Manuel Aróztegui (matriz 59.019, disco T 805).

En una próxima nota, repasaremos las grabaciones hechas por las rondallas.

Fotografías de las bandas obtenidas del sitio:
http://www.bandasinfonica.com.ar/imagenes_html/antiguas.htm