Buenos Aires, te vuelvo a ver

Tango

Vago solitario por tus calles
casi ebrio de nostalgia
por los años que pasaron.
Siento, Buenos Aires, que te extraño;
siento no ser más aquel de antaño.
Vuelvo soñador igual que antes
con el loco torbellino
que no alcanzo detener.

Parece un sueño,
volver a verte,
encontrarme nuevamente,
darte un beso a flor de piel.
Te quiero tanto,
mi Buenos Aires,
que jamás podré olvidarme
de tu gente y de Gardel.

Siento que en el pecho una caricia
se agiganta en la sonrisa
y en mis ansias de cantarte.
¡Cuánto te he extrañado, Buenos Aires!...
¡Cuántos berretines en el aire!...
Hoy, que vuelvo alegre a estar contigo,
Buenos Aires, te lo digo:
“Voy a amarte hasta morir”.