A Pablo Neruda

Tango

Tangotexte: Héctor Negro

Estás en los hondos y claros poemas de amor,
residente en la tierra.
Con ansias de hondero entusiasta volcás tu fervor,
en la luz que se aferra.
El alma profunda de Chile irredento,
recorre tu voz.
Y todo se torna poesía en tu acento,
tan cerca del hombre y de Dios.

Pasaron las uvas y el viento
entre tus temblores
y la mordedura de un viejo dolor.
Las fiebres de España manchada de sangre,
banderas caídas y flores,
sobre tantos pechos abiertos al sol.

Y fuiste el Pablo de todos,
el Pablo gigante que el fuego encendió.
Con un vendaval de poesía cargado de vida
que al hombre llegó.

Estás en la sabia memoria que no te olvidó,
con tus odas sembradas.
Volvés con los vientos marinos cargados de adiós,
de esperanza templada.
El alma de América toda, poetas,
Vallejos, Tuñón…,
saludan tu paso, tu canto y tus ecos,
que se alzan, que vuelven, que son…