La próxima cita

Tango

Tangotexte: Ernesto Pierro

Aunque ha pasado el tiempo y el mundo esté cambiado,
yo nunca me he olvidado de mi rincón feliz;
de tu mirada tierna, de tu paso alegrando
aquella calle Gibson, de Mármol a Muñiz.

De aquella primera cita, de aquel vestido blanco,
de aquel viejo tranvía, del parque y del guardián;
de aquel mechón de pelo que en el alma he guardado,
ni de las tardecitas charlando en el zaguán.

Un día habré de verte
en ésta u otra vida
y cerrará la herida
que el tiempo supo abrir;
caminaremos juntos
tomados de la mano
por nuestra calle Gibson,
de Mármol a Muñiz.
Luego nos sentaremos
en el lugar de siempre
y charlaremos largo,
sin pena y sin temor,
del tiempo en que la vida
cabía en tu mirada
en tu boca deseada
y en mi sincero amor.

Si vieras como espero el día de encontrarte,
para poder mirarte igual, igual que ayer,
en aquella querida piecita de madera,
peinándote sin prisa frente al espejo aquel.

Si vieras cuantos sueños vivieron por buscarte
y el día de encontrarte vendrán, muy bien lo sé,
a festejar de nuevo mis dieciocho años
bailando bajo un cielo de uva moscatel.