Los muñecos

Tango

Tangotexte: Emilio Magaldi

Anoche bajo el beso de la luna,
única novia de mi ilusión,
lloró de pena mi alma bruna
sin un consuelo, sin un amor...
¡Qué sabe el mundo, de mi desvelo
si es pura falsía, sin compasión!
¿Quién no anhela llegar al cielo
sin ver primero que es pecador?...

Oh, loca furia, que torpe avanzas
y en el camino de tu escuadrón
rumiando el polvo de la desgracia
quedan los nobles por tu ambición.
Son los muñecos que siguen la farsa
y como comparsa los veo pasar,
con cínica risa sus caras atrofiadas
hambrientos de goce cual mismo Satán.
¡Que horrible es la pena que siento al mirarlos!
y digo en adentro: ¡Pobre humanidad!

¿Quién puso en la vida de los hombres
torpe egoísmo y necio afán?...
De ser potente con sus nombres
dejando bilis por donde van.
Y a veces pienso: ¿seremos hermanos
todos los hijos de un mismo Dios?,
que no los veo darse las manos
sintiendo alivio por su calor.
Como no herirse mi pobre pecho
por la mundana desolación,
si no hay vacío en mi cerebro
y no es de trapo mi corazón...