Porfirio Díaz

Nombre real: Díaz, Porfirio
Acordoneonista, bandoneonista, director y compositor
(25 junio 1912 - 21 agosto 1993)
Lugar de nacimiento:
Valparaíso Chile
Por
Hernán Restrepo

e llamaba igual que el dictador mexicano, pero era chileno. Y se hizo famoso en América entera interpretando tangos argentinos al frente de una orquesta típica que llegó a competir, en grabaciones fonográficas, con las mejores de Buenos Aires.

La orquesta típica de Porfirio Díaz se identificó con un tipo de tango dulzarrón y fácil, de acogida extraordinaria en el gran público. Y los amantes de la canción argentina identifican fácilmente su estilo, milonguero y amable.

Nació en la ciudad de Valparaíso. Allí hizo sus estudios de bachillerato en el Liceo y, en el Conservatorio Van Dooren. Inició sus estudios musicales con tan rotundo éxito, que muy pronto el profesor Strade lo señaló como sustituto suyo.

A la edad de 13 años, fue director de orquesta. Y viajó a Lima como tal al frente del grupo que acompañaba a la compañía de Carlos Valicelli en 1933.

Tres años después ingresaba al elenco de la RCA-Victor chilena. Un vals que había conocido en el Perú fue el que le sirvió de debut, “Anita”, de gran éxito entonces. En su segunda intervención para los discos, Porfirio Díaz hizo el fox “A la Huacachina”, perteneciente también al folklore peruano, acoplándolo a una composición suya: el foxtrot “No me digas”. Esta grabación batió récords de ventas en todo el continente y consagró a la orquesta como una de las favoritas del elenco internacional de la Victor.

Desde entonces, hasta el final de su carrera, transcurrieron muchos años bien fructíferos para el maestro Díaz, quien en su patria ha merecido los más difíciles compromisos que puedan encargarse a un artista, habiendo salido siempre triunfal de ellos.

Este notable músico, que además de compositor y pianista, fue un extraordinario intérprete del acordeón y del bandoneón, ha actuado como solista de estos instrumentos con suceso extraordinario. Y fue en Santiago, una de las figuras del jazz.

Sus grabaciones han figurado durante todo este tiempo entre las de más ventas de la RCA-Victor chilena. Y en audiciones de radio y teatro, le ha tocado acompañar a los más notables artistas internacionales que han desfilado por Santiago. He aquí una lista de algunos de ellos: Libertad Lamarque, Mercedes Simone, Azucena Maizani, Rosita Quiroga, Rosita Quintana, Chola Luna, Sabina Olmos, Agustín Lara, Tito Guizar, Charlo, Mariano Mores, Carlos Roldán, Roberto Firpo, Osvaldo Fresedo, Hugo Del Carril, etcétera.

Indistintamente ha figurado como gran intérprete de la música típica argentina, de la música chilena y de la música popular de todos los países americanos, inclusive de porros y bambucos y pasillos colombianos, que ha grabado en discos Victor, con el beneplácito popular.

Famosos directores y solistas de hoy, como Federico Ojeda, Lucho Silva, integrante del famoso dueto de Los Perlas, y otros, formaron en su orquesta, en donde como cantantes desfilaron los siguientes, según una lista aportada por el propio maestro Díaz: Armando Bonansco, a quien descubrió el propio Díaz en Valparaíso en una carretera, cuando Bonansco cantaba en un camión arenero de su propiedad; Jorge Abril, fallecido hace años en lamentable accidente de tránsito; Agustín Copelli; Juan Carlos del Mar; Carlitos Morán; Armando Arolas; Jorge Omar; Nino Lardi, aparte de otros que grabaron discos con él, como Roberto Díaz y Pepe Aguirre.

La vida del maestro Díaz está salpicada de acontecimientos curiosos. Eduardo y Jorge, príncipes de Inglaterra, y futuros reyes, cantaron al compás de su orquesta, el tango “Adiós muchachos”, durante una visita que hicieron a Chile y aprovechando la invitación que le fue hecha al maestro al propio Palacio de los Presidentes. Ellos se entusiasmaron con Porfirio Díaz. Pero éste poco, con la insuficiente afinación e incorrecto castellano de sus altezas reales.

En 1938 inauguró el Estadio Nacional. Y lo hizo tocando el acordeón de pie sobre el asiento de su motocicleta, por cuanto Porfirio Díaz es acróbata también y con el instrumento pasado por detrás del cuello, al frente de su orquesta.

Se casó con la cancionista Amelita Cortés, quien también cantaba tangos.

Fue el decano de los artistas RCA-Victor chilenos y una de las figuras más queridas de este sello en todo el mundo.