Julio Martel

Nombre real: Harispe, Julio Pedro
Cantor
(14 mayo 1923 - 19 febrero 2009)
Lugar de nacimiento:
Baigorrita (Buenos Aires) Argentina
Por
Alberto Príncipe

ue, junto a Carlos Dante, la otra voz emblemática de la orquesta de Alfredo De Angelis. Él fue el barítono, de voz varonil y fraseo delicado, con estampa de galán y dueño de una singular bonhomía. Sus versiones de “Pregonera”, “Pastora” y “Remolino”, a dúo con Dante, son inolvidables. (Comentario de la dirección)

Nació en Baigorrita, un pueblito vecino a Junín, en el noroeste de la provincia de Buenos Aires. Es el tercero de seis hermanos, sólo uno de ellos sería también cantor, Raúl Oscar más conocido por su seudónimo Lalo Martel.

En 1928 la familia Harispe se traslada a la ciudad de Caseros, pegada a Buenos Aires. Su padre era el responsable del mercado local y, a la madrugada, con un carrito que tiraba Julio, cargaban los corderos que se mandaban al matadero de San Martín.

En 1936 se mudan a la localidad de Munro y Julio comienza a cantar. Aparece en un programa del viejo Teatro Magazine, del 18 de agosto de 1939, donde figura como cantor nacional con su nombre real, acompañado por las guitarras de Hernádez y Vega. Con letras más destacadas, figura en programa del Cine Atalaya, en el del Salón Azul y en otros concurridos lugares de esparcimiento del Munro de aquellos años.

En 1941, su madre firma el contrato que lo convierte por primera vez en vocalista de orquesta típica, ya que era menor de edad. La orquesta era la del maestro Juan Giordano, que exclusivamente se presentaba en la temporada estival en los salones del hotel Hurlingham de Mar del Plata y en invierno en las reuniones del City Hotel de Buenos Aires. Hacían un repertorio internacional y, según me contó Julio, la pieza más festejada era el pasodoble “El sombrero”.

Con el inicio del año 1943 le llega la gran oportunidad. El contrabajista Roberto Vivas, compañero en la orquesta de Giordano, le avisó que en Radio El Mundo estaban seleccionando cantores para la orquesta de Alfredo De Angelis. Se inscribió, hizo la prueba acompañado en piano por Juan Larenza y lo eligieron entre cientos de participantes.

Cuando festejaban su triunfo, en una mesita del bar Mi Refugio que estaba al lado de la emisora, el glosista Néstor Rodi, a la vez secretario de la orquesta de De Angelis, pidió un coñac. El mozo le trajo un Martell y Rodi le dijo al cantor: «Así te vas a llamar desde ahora».

Debutó en el palco del Café Marzzotto, junto al cantor Floreal Ruiz, interpretando el tango “No creas”.

El 23 de a setiembre de 1943, graba su primer disco, el tango “Qué buena es” y, hasta su último registro el 12 de diciembre de 1950, “Tus palabras y la noche”, dejó para la historia 63 tomas solo y 17 a dúo con Carlos Dante.

El éxito acompañó a la orquesta y sus cantores. Actuaron en la Federación de Box, de la calle Castro Barros; en mayo de 1944 debuta en el Dancing Tibidabo e inaugura el Tango Bar. Al año siguiente, en el Club Argentinos Juniors, donde estrenaron “Pregonera” (de Alfredo De Angelis y José Rótulo).

Pero la consagración de Martel junto a Carlos Dante en la orquesta de De Angelis fue, sin duda, cuando en 1946 Oscar Luis Mazza, director de Radio El Mundo, le propone al director un contrato exclusivo en el programa Glostora Tango Club para actuar de lunes a viernes de 20:00 a 20:15 horas, precediendo a la exitosa radio comedia Los Pérez García en su nuevo ciclo.

Fueron muchas las creaciones personales que realizó Martel con De Angelis. Temas que se estrenaban en el Glostora y al día siguiente las cantaba el público o las silbaba por la calle.

Hubo muchos tangos que cantó y que lamentablemente no llevaron al disco, por ejemplo: “Qué viejo estoy”, “Sufra”, “Yira yira”, “Guapo y varón” y “Violetita”, entre otros. Una mención especial para “Por qué te habré conocido”, de Rodolfo Scasidi y Carlos Cubría, este último bandoneonista de la orquesta, ya que fuera el último tango que interpretó Martel, con lágrimas en los ojos, al despedirse de la orquesta en los carnavales del Club Gimnasia y Esgrima de La Plata en 1951.

También quedó sin grabar una exitosa milonga del payador Martín Castro, “Presumido”, cantada por el dúo Dante-Martel.

Junto con De Angelis incursionó en el cine, cantando a dúo con Dante el tema “Pregonera”, en el film El cantor del pueblo (1948) y a fines de ese año hace de galán en la película El ídolo del tango, junto a la actriz Graciela Lecube. En esa película interpreta tres tangos de Rodolfo Sciammarella: “De igual a igual”, “Comencé jugando” y “No tiene importancia”.

Desvinculado de Alfredo De Angelis, debuta como solista en Santiago de Chile, luego lo hace en Montevideo (Uruguay), donde actúa en radio, televisión y escenarios nocturnos. Allí, en 1952, graba el tango “Nacional [b]”, de José Puglia y Edgardo Pedroza, dedicado al club de fútbol de esa ciudad.

De regreso en Buenos Aires, el bandoneonista Oscar Castagniaro, recientemente desvinculado de la orquesta de Osvaldo Pugliese, lo invita a participar de su nueva formación. Debutan en la Confitería La Armonía y tiene como compañero al cantor Roberto Chanel. Actúan también en Radio Belgrano y en muchos bailes y escenarios porteños.

En 1956, vuelve a convertirse en solista, auspiciado por una reconocida marca de pinturas, Colorín, y debuta en Radio Belgrano con su propia orquesta dirigida por el violinista Américo Podestá. Con ella graba para el sello Odeon 4 temas: “Pobre colombina”, “Lechuza”, “Por qué no has venido” y “Fueron tres años”.

Después hace un exitoso ciclo de audiciones con público por Radio Argentina, al final de la cual realiza una gira por América, con la intención de seguir hasta los Estados Unidos. Pero en Colombia tuvo una acogida tan grande que se quedó un largo tiempo. Allí grabó para el sello Sonolux, de Medellín, 20 temas acompañado por el bandoneonista Enrique Méndez (quien había ido con él desde Buenos Aires), el pianista Armando Lacava (quien se hallaba transitoriamente allí) y músicos locales

Al regresar de Colombia, Julio Martel tenía pensado abandonar el canto y dedicarse a su quinta. Su última actuación fue en el club Santa Elena de la ciudad de Luján (70 kilómetros al oeste de la ciudad de Buenos Aires), el 20 de diciembre de 1959.

El 14 de mayo de 2009 hubiera cumplido 86 años. Vivió de los derechos de intérprete, lo que comprueba que sus grabaciones siguen teniendo un importante éxito.

En su querido barrio de Munro es un prócer. En el 80º aniversario de esa localidad, en 1992, fue paseado en auto descubierto y los vecinos lo saludaban efusivamente y desde los balcones le arrojaban flores. Le hicieron un festival en su honor y pusieron su nombre a una plaza.