Agustín Magaldi [h]

Nombre real: Magaldi [h], Agustín
Cantor, compositor y letrista
(10 septiembre 1932 - 13 marzo 1988)
Lugar de nacimiento:
Buenos Aires Argentina
Por
Ricardo García Blaya

ació en el barrio de Belgrano de la ciudad de Buenos Aires. Toda la vida llevó sobre sus espaldas el peso de ser el hijo de Agustín Magaldi, uno de los tres cantores fundacionales del tango. A los otros dos ni haría falta nombrarlos: Carlos Gardel e Ignacio Corsini.

Descender de semejante artista, sin duda, una de las voces más admiradas en la historia del género, fue una cruz de la cual no pudo desprenderse en el transcurso de toda su vida.

Como no podía ser de otro modo, su inclinación por la música y, en especial por el canto, se dio de un modo natural, casi obligado. Era común, en su ambiente familiar, escuchar música lírica y tangos. Entre los preferidos de su padre estaban los discos de Enrico Caruso y Titta Ruffo. Además, a su casa concurrían, diariamente, guitarreros y artistas.

Comenzó a cantar desde muy pequeño, el apellido era una marca registrada. A tal punto, que actuó en Radio Belgrano siendo apenas un adolescente. A partir de entonces, comenzaron las giras y las muchas actuaciones en ciudades de la provincia de Buenos Aires.

Estudió no sólo vocalización, también música, su instrumento fue el piano. A la rutina de sus actuaciones se agregaron viajes más extensos por Sudamérica, presentaciones en televisión y varias grabaciones. Su repertorio tenía temas propios y muchos de los que cantó su padre.

Su otra afición fue el deporte, estudió la carrera de educación física y se recibió en esa disciplina. Durante un buen tiempo, trabajó de profesor en colegios secundarios y diversos clubes.

Como compositor, hizo un vals dedicado a su madre: “Madre angelical” y, más tarde, otro a su padre, “El maestro de mi vida”. Otros títulos que le pertenecen: “Inútil corazón” (vals), los tangos “Uruguaya de mi amor” y “Amor con amor se olvida”, este último en colaboración con Oscar Salazar Martínez y Héctor Barceló, la canción “Vuelvo a Moscú” y la ranchera “El pajarito”, entre otros.

Dejó en el disco más de sesenta temas, casi todos acompañado por guitarras, salvo una decena de ellos que contaron con el respaldo de una orquesta dirigida por Alberto Di Paulo.

Sus interpretaciones no tuvieron, ni por asomo, la calidad y trascendencia de las que dejó registradas su padre y, aunque fue un cantor correcto, no logró el apoyo del público. Murió muy joven de un infarto, a los 55 años.