Rodolfo Cieri

Nombre real: Cieri, Rodolfo
Bailarín
(30 octubre 1932 - 4 junio 2000)
Lugar de nacimiento:
Buenos Aires Argentina
Por
Gustavo Benzecry Sabá

e lo recuerda bailando allá por los 50; pero el tango le vino de su padre, antes de cumplir los diez, como un espíritu que nunca lo abandonaría. Entonces bailaba en las milongas de La Paternal con hermanas y primas, hasta que dejó el primer año del secundario para sellar su destino en una frase: «Quiero ser bailarín».

Luego vino el amor, su inseparable esposa María Topa, una forma de baile única y la vida en familia que suspendió el tango por veinte años. Alrededor de los 80, la pareja retomó; milongueó en Volver, de Corrientes y Suipacha, y recibió la propuesta de un viaje a Francia que marcó el inicio de la vida profesional.

Rodolfo era talentoso y carismático. Alguna vez soñó con su padre, recordándole momentos que pasaron juntos y lo que le enseñó de canyengue, pero sería por pedido de María que empezarían a bailarlo y difundirlo por Europa, Canadá y Estados Unidos.

Poco a poco ambos se convirtieron en grandes maestros, descollaron como bailarines, grabaron su enseñanza en video, y se transformaron en referentes del canyengue.

Cieri tuvo la destreza, el ingenio y la capacidad de sorprender a varias generaciones. Bailaba y parecía sonreírle el cuerpo. Era bien de barrio, y quizás por eso se instaló en el corazón de todos los que lo conocieron; porque el barrio nunca se olvida.

El autor es profesor, bailarín e investigador del tango danza. Es autor de Nuevo glosario de tango danza, La pista del abrazo y Tango FAQs. www.tangosalon.com.ar / info@tangosalon.com.ar