Por
Ricardo Troncone
| Marcelo Moreira

ació en la Ciudad de Buenos Aires, en su querido barrio de Belgrano, en la calle Migueletes al 1200. Hijo de Jorge Moreira y Edelmira Díaz. Tuvo dos hermanos, Alberto, el mayor y también autor, y Guillermo, el menor. Juntos crearon y actuaron, durante 1944, en la murga Los Calaveras, ya para estos tiempos se despertaba en Jorge la veta autoral escribiendo las parodias de ese grupo. Más tarde, vendrían los pedidos para escribir para otras murgas de la ciudad.

Fue fundador y periodista de la revista La Cumparsita —junto a Héctor Ricardo García—, en la que escribía historias comunes que llamaba Tangos. En algunos textos utilizó el seudónimo Los Andes.

Aparte de autor fue organizador, locutor y animador de los mejores espectáculos de tango que se presentaron por todo el territorio argentino.

Fue el presentador de orquestas como la de Enrique Campos, o la de Osmar Maderna; las luces de los mejores escenarios porteños lo supieron iluminar, La Mochila —quizás su lugar en el mundo—, Vostango, El Rincón de los Artistas, El Farol, El Farolito, La Cantina de Ernesto, La Cantina Superí, La tablita de Flores, Lo de Hansen, la lista es interminable si agregamos las radios, los clubes y los salones.

Sus tangos se mantuvieron en la cima del «hit parade Columbia» por años. Allá por septiembre y octubre de 1957, Héctor Varela con su orquesta y la voz de Rodolfo Lesica llegaban al record histórico de venta, un millón de discos, con el tango “No me hablen de ella”, por supuesto su mayor éxito, tango que también grabaron entre otros, Osvaldo Pugliese junto a Jorge Maciel y Carlos Di Sarli con Jorge Durán.

Puntualmente de su obra, podemos citar además: “A María Rosa” (publicado en el disco como “Mi María Rosa”), “Mi nena es mamá”, “Para el final”, “Cuando vos quieras largá”, “Color cristal”, “A los caños”, “Y pequé mirando a Dios”, “A Natalio Pescia”, “Paso otra navidad”, “No la maldigas por Dios”, “Buenos Aires del cuarenta”, “Noche de Bagatelle”, “El último calavera”, “Palacio Güemes”, “Perdí un amor”, “Como amigos de verdad”, “Corazón bailemos”, “Te quiero así como sos”, “Mejor terminar así”, “Pero quisiera encontrarte”, “Mi madre y vos”, “Me dijeron que no estabas”, “Y hablemos de otra cosa”, “Beba de Buenos Aires”, “Vos te bancas mi final”, “Su última esquina”, “Dale Artime”.

Compartió su trabajo autoral junto a compositores de la talla de su amigo Enrique Campos, Héctor Varela, Ernesto Rossi, Carlos Cristal, Francisco Rotundo, Alfredo Dalton, Víctor D'Amario, Norberto Ramos, Mario Ghiringelli, Osvaldo Blasi, Elsa Rivas, Roberto Caló, Osvaldo Rizzo, Miguel Nijensohn, Juan Carlos Miranda.

A su obra le pusieron voz: Enrique Campos, Floreal Ruiz, Elsa Rivas, Jorge Falcón, Carlos Cristal, Néstor Fabián, María Graña, Gloria Díaz, Alberto Marino, Alfredo Dalton, Carlos Almagro, Néstor Rolán, Gabriel Reynal, Luis Robles, Daniel Olivera, Horacio Casares, Alfredo Belusi, Rodolfo Lemos, Roberto Florio, Ricardo Chiqui Pereyra, Claudio Bergé, Luis Correa.

Uno de sus últimos deseos fue recopilar todas sus letras, en un libro, Mi andar de tangos, que fue plasmado con su publicación que contiene más de 180 obras.