Por
Abel Palermo

ació en la localidad de Santiago Temple, en la Provincia de Córdoba. Siendo un adolescente, se inició cantando temas folclóricos con algunos valses y tangos. A veces, se acompañaba con su guitarra y otras, con conjuntos de músicos amigos de la zona, con los que hacía giras por toda la provincia.

Luego del servicio militar, decidió viajar a Buenos Aires. Apenas llega, se incorporó al cuarteto Fuster y comenzó a vocalizar con el maestro Eduardo Bonessi, quien le sugirió al violinista Mario Azzerboni que lo incorporara a su orquesta.

A mediados de 1946, Alfredo Gobbi cambió a algunos integrantes de su orquesta y a los vocalistas, eligiendo en este caso a Hugo Soler y Carlos Heredia.

Dado el éxito de la orquesta en el Café Nacional y en Radio El Mundo, los directivos la empresa RCA-Victor, la contratan y así, compartió la sala de grabación con las grandes formaciones del 40: Aníbal Troilo, Carlos Di Sarli, Juan D'Arienzo y Osvaldo Fresedo, nada menos.

En mayo de 1947, en dúo con Soler, registró el vals “La entrerriana”, cuyo autor es Alfredo Gobbi padre. En julio, volvió al disco, nuevamente a dúo, con el tango “Amor de forastero”, música de Guillermo López y versos de Domingo Roldán. En noviembre registraron, también a dúo, el vals de Pedro Pidoto y Ramón Argüello, “Adoración”, que tuvo un gran éxito comercial y, en enero del año siguiente, “Amémonos”, de Carlos Montbrun Ocampo y Manuel Ceferino Flores.

Al finalizar los bailes de carnaval de 1948, Heredia fue requerido para actuar en Radio El Mundo, como solista con acompañamiento de guitarras y, además, en el mítico Tango Bar de la calle Corrientes.

En 1950, ingresó a la orquesta de Rodolfo Biagi y compartió los cantables con Hugo Duval. Llegó al disco en el mes de abril, con el tango “Matala” y a dúo con Duval, “Serenata campera”, en septiembre y en octubre del año siguiente, nuevamente “Adoración”. Previamente, en septiembre, había registrado el tango “Caricias” cuyo acople era “Bailarina de tango”, un suceso en la voz de Hugo Duval.

En mayo de 1953, se despidió de Biagi. Durante 1954, realizó actuaciones como solista en Radio El Mundo, y actuaciones en el interior del país.

En 1955, se incorporó a la orquesta dirigida por Rubén Sosa y vuelve a grabar para el sello T.K. Luego, en 1958, hace otro tanto para el sello Bemol, acompañado por la orquesta dirigida por su ex compañero en la orquesta de Biagi, el violinista y arreglador, Oscar de La Fuente.

Sus últimas actuaciones en Buenos Aires las realizó, a fines de la década del sesenta, con el cuarteto de Eduardo Risso.

Luego emprendería el regreso a su provincia de Córdoba y desde allí emprendería giras artísticas, por distintos lugares del país.

Con esta breve semblanza quise rescatar del olvido a un cantante del 40, que merece todo mi respeto y admiración.