Por
Esteban Toth

ació en Uruguay, en la primera sección del departamento de Flores. Su debut profesional fue en febrero de 1935, en Radio Rossi CX42 de Montevideo, donde permaneció hasta 1942, integrando el elenco de la audición Hora Gaucha. Durante esos años además, trabajó como actor en las obras Tribuna Sonora y en Trampolín de Panorama con la compañía de Julio Alassio y Mela Paz.

Su nombre artístico data de los años 40, cuando se presentaba en el Café Montevideo, de 18 de Julio y Yaguarón, con la orquesta de Luis Altieri. Con esa formación cantó también, en el Café Ateneo y en las radios CX20 y CX30. En aquella época su otra actividad fue la docente, en el Colegio Don Orione, en el que trabajó hasta 1945.

Al año siguiente, se trasladó a Buenos Aires, contratado por el empresario del Teatro Maipo, Mario Fortunato, para integrar la orquesta de Miguel Caló. Antes de su partida, se le hizo una despedida en el Hipódromo de Maroñas, donde llenó todas las instalaciones. Hubo que pedir sillas y mesas prestadas a los bares cercanos para atender a los cinco mil asistentes.

Con Caló realizó una intensa gira por Sudamérica y México. Además, grabó con el acompañamiento de las Guitarras de Magaldi, pero inesperadamente, un quebranto de su salud le obligó a retornar a Montevideo. Una vez repuesto, pasó a integrar la orquesta de Miguel Capotillo con la cual grabó en los estudios Sondor. En los años ‘50, regresó a Buenos Aires y cantó en las más importantes radios y salas de la capital porteña.

A continuación, realizó giras junto al maestro Donato Racciatti, por el Brasil y Argentina y, nuevamente, fue contratado por Miguel Caló para recorrer toda América. En 1966, grabó para el sello Oro, con la orquesta típica de Orlando Romanelli y para el sello Sondor, con las orquestas típicas de Miguel Ángel Piestrafesa y Los Ases, esta última dirigida por Tito Ferro.

Durante el período 1969-1971, fue figura estable del programa de televisión argentino: Grandes valores del tango, emitido por Canal 13.

En 1972, ingresó a la orquesta de Rogelio Coll —Garabito—, con la cual volvió al disco para la empresa Sondor.

En Buenos Aires, en 1980, obtuvo el título de El Decano de los Cantores de Tango, siendo homenajeado en numerosos escenarios, en la radio y en la televisión.

Al morir el maestro Coll, en 1988, Soler quedó al frente de la orquesta, realizando presentaciones por todo Uruguay, Buenos Aires y sur del Brasil.

En el 2003, fue distinguido por todas las instituciones del tango del Uruguay y, al año siguiente, fue nombrado socio de honor de SUDEI (Sociedad Uruguaya de Artistas e Intérpretes).

En su extensa trayectoria, compartió escenario con figuras de la talla de Roberto Goyeneche, Alberto Marino, Alberto Castillo, Juan D'Arienzo, Aníbal Troilo, Carlos Di Sarli, Alfredo De Angelis, Jorge Casal, Jorge Vidal, Mariano Mores, Celia Cruz, Tito Lusiardo, Tita Merello, Nina Miranda , Lágrima Ríos, Alberto Mastra, Osvaldo Pugliese, Romeo Gavioli, Miguel Villasboas y muchos más.

Este verdadero maestro del canto popular es un ejemplo de vida, con sus 85 años de vida a cuestas volvió a los estudios de grabación con una nueva producción discográfica donde combina temas nuevos con clásicos de su repertorio. Sigue firme junto a su quinteto típico conformado por: Luis Etchebarne (piano), Héctor Blengio (bandoneón), Leonel Gasso (bandoneón), Eduardo Rubial (violín) y Vicente Martínez (contrabajo).

No obstante su edad, continuó actuando en su país, manteniendo todos los atributos vocales y artísticos que caracterizaron su carrera.

La Junta Departametal de Montevideo lo iba declarar ciudadano Ilustre de la Ciudad de Montevideo en la Semana de “La cumparsita”, pero falleció dos semanas antes de recibir la distinción.