E tique, taque, tuque, se pasa todo el día Giuseppe el zapatero, alegre remendón; masticando el toscano y haciendo economía, pues quiere que su hijo estudie de doctor. El hombre en su alegría no teme al sacrificio, así pasa la vida contento y bonachón. ¡Ay, si estuviera, hijo, tu madrecita buena! El recuerdo lo apena y rueda un lagrimón.
Tarareando la violeta don Giuseppe está contento; ha dejado la trincheta, el hijo se recibió. Con el dinero juntado ha puesto chapa en la puerta, el vestíbulo arreglado, consultorio con confort.
E tique, taque, tuque, don Giuseppe trabaja. Hace ya una semana el hijo se casó: la novia tiene estancia y dicen que es muy rica, el hijo necesita hacerse posición. E tique, taque, tuque, ha vuelto don Giuseppe, otra vez todo el día trabaja sin parar. Y dicen los paisanos vecinos de su tierra: Giuseppe tiene pena y la quiere ocultar. |