Volvé de nuevo a casa volvé buena hermanita que nuestra madrecita no cesa de llorar que ella olvida todo el mal que le hayas hecho y dentro de su pecho te quiere perdonar.
En el patio las vecinas nos miran y sonríen y a veces me preguntan si sé donde tú está y hasta los mismos chicos nos mofan y se ríen desde la noche aquella que no volviste más; yo no sé si estas contenta, no sé que es de tu vida no sé qué es lo que haces, ni sé que es lo que harás pero sé, y estoy seguro, que aunque mucho seas querida igual que en nuestra casa nunca, nunca lo serás.
También el otro día (aunque a creerlo me resisto) me han dicho que te han visto del brazo de un bacán, y mientras vos la pasas en fiestas y derroches ¡nosotros, cuántas noches, pasamos sin un pan! |