Sienten mi regreso tus casitas bajas que ?al igual que entonces? huelen a jazmín; tu piso empedrado, tu pequeña plaza que hoy evoca el nombre de Discepolín.
Y el árbol amigo, refugio discreto de un tibio secreto del primer amor; y tu veredita, que angostó el camino al banco tan frío del último adiós.
Y el cordón raído, puerto desolado de mis encallados barcos de papel. Y los pocos sueños que han quedado ilesos sienten mi regreso, calle Butteler.
¿Cómo no volver si aquí se quedó mi razón de ser? ¿Cómo no escuchar a mi corazón, calle Butteler? Dulce sensación la de reencontrar la luna reinando en su ventanal; la de comprender que éste es mi lugar ...calle Butteler.
Tu barrio es historia y también poesía la filosofía ronda la canción: Boedo de Manzi, de Centeya y Piana, de Barletta, Yunque, Cátulo y Tuñón.
Tu cielo esta siempre color azulgrana y ya por Chiclana, por Fournier, por Gual, suelen ver el ángel del "Tomate" Pena y el alma traviesa del "Loco" Doval.
El balcón umbrío que nos cobijaba, la cita en tu ochava frente al almacén, y el sabor a siempre que dejó en sus besos sienten que regreso, calle Butteler.
¿Cómo no volver si aquí se quedó mi razón de ser? ¿Cómo no escuchar a mi corazón, calle Butteler? Dulce sensación la de reencontrar la luna reinando en su ventanal; la de comprender que éste es mi lugar mi rincón, mi hogar... ...calle Butteler. |