Canata prodigó los sueños, brotaron las casas de obreros; entorno donde se hizo el barrio de criollos y de gringos buenos. Estirpe pertinaz y un credo echaron a correr anhelos; Castelli nos contó la historia: ¡Raíces levantando vuelo!
Pago chico que fue de mil abuelos, a la vera que dibuja el Napostá, que inundó sus calles y potreros; que empujaron el barrio a la ciudad: Guardia vieja, baldíos futboleros y en un agosto el tiempo del Alvear y después Villa Mitre, fortinero, impulsado por la fe del Capitán.
República de Villa Mitre, historias, leyendas, malevos, poetas y un maestro apóstol, figura de Vicente Otero. Barriada popular, quimera, recuerdos del ayer, eternos: ¡Gallucci gambeteando fiero, fervores alcanzando el cielo! |