Yo jui señor comesario y escuche le voy a contar. Ansina ha de ver como un hombre decente por un maulita llegó hasta a matar. Al lado mesmo ‘e mi rancho vivía un melico güen mozo, sin dispreciar que emperrao en robarme a mi china manió aquel sotreta a un gaucho lial.
(Hablado) Y una noche, rondando a mi rancho lo vide... y sin asco en su pecho clavé mi facón.
Silbando... Silbando... me jui dispacito hasta el palenque donde mi bayo me estaba esperano.
Monté muy tranquilo y sin mirar pa’tras Silbando... silbando... sin miedo a la cárcel me vengo a entregar.
Yo jui señor comesario y le juro que es pura verdad. De modo que estoy bien risuelto al castigo pues nunca el gaucho su mal llorará. Cobré la cuenta a ese mandria que quiso manchar mi güen nombre con la traición. Y le juro que no me hacen mellas las cuatro paredes de una prisión.
(Hablado) Jue una noche muy fiera no ricuerdo la hora, pero sé que mi daga su vaina encontró. |