Yo no sé cómo es posible que un mocito de tu clase, se la pase día y noche secuestrao por un querer. Siempre pensando en pamplinas y hasta perdiste el coraje, pues ya no sos ni la sombra de lo que fuiste ayer. Tendrías que conformarte si te derrotó el destino, en la mesa de la vida hay que ganar y perder.
Divertite... que en la calle está la vida, y cicatrizá la herida que te causó tanto mal. No te aflijas... desechá pronto esas penas, y hacé saltar las cadenas que pueden serte fatal.
No es que yo quiera meterme en moderno consejero, sabrás que siempre te quise y me duele verte así. Vos que anduviste conmigo metido en los entreveros y hoy por causa de polleras te arrinconás y sufrís. Volvé con la muchachada a embriagarte de alegría, y dale paso a las penas que no te dejan reír. |