Sueño como sueñan los poetas. Como llevaría yo el pincel para pintarme fantasías que me quedan... ¡ay, si yo fuera Rafael!
Cuanto por cantarte no daría como yo soñando me sentí, oí sirenas que entonaban con mi lira de violín
Con alma y vida yo te doy alegrías y tristezas entre acordes, ¡yo no sé por qué los hombres tienen tanto corazón!...
Yo quisiera revelarte mi cariño pero solo no me animo a decir tuyo es mi amor.
Siento cuando vibra una bordona. Río al compás de un cascabel. Palpita mi alma cuando al ritmo se desborda la pretensión de Salomé.
Quiero que te acuerdes de mi canto cuando a tu lado yo no esté; fe “fantasía” que me quiso ayudar tanto porque yo quiero a una mujer. |