Me sacaron el boleto y a este “bondi” me subieron, del lao’e la ventanilla siempre encontraba un asiento. El chofer de buena gana al cordón siempre arrimaba, mas yo, pasajero nuevo, del estribo me tiraba. El que maneja es el mismo, pero cambia de fachada, los muchachos de la empresa lo conocen por “El Barba”. Antes cortaba boleto, ”¡Plaza Once!”, te avisaba, también te alcanzaba el vuelto, ahora lo escupe una máquina. Y ni hablar de capicúas, hoy ni la suerte ni el fercho, hoy ni la suerte ni el fercho se animan a dar la cara.
(Recitado) Yo a la suerte, si la veo, para mi mal, la veo mala; y al “Barba” lo veo tapado, siempre de espalda va el tipo no se si se hace el otario o es que viajo en horas pico.
Después todo se complica y todo se va enredando porque en el “bondi” van todos con la misma caripela, Viaja el “pulenta” y el “nabo”, el otario y el vivido, va el que te deja el asiento y va quien se hace el dormido. Va el que sabe bien exacto donde tiene que bajarse y hay otros que no la pegan ni con un Filcar 3D. Se dice que el recorrido está escrito de hace rato, se sabe cuanta cuneta, cuanto empedrado y asfalto cuanto nos cuesta hasta Flores, y cuanto cada fracaso, que nadie se baja antes ni después de lo marcado...
(Recitado) Y después se van bajando los que a vos te apuntalaban, ya no te quedan espaldas, ni hombros donde apoyarte si no vas bien agarrado (que muy pocas veces pasa) este “bondi” es impiadoso y te rebosa de alquitrán...
También está el que te pone alguna moneda falsa y sin preguntarte nada te bajan a las patadas. El estribo se transforma en antesala de la yeca y cuando estás en la yeca no queda otra que patearla. Para llegar arañando, sin que nunca sobre nada, pero vuelta al otro día del bondi nadie te salva. Y otra vez estás arriba, no llegás al pasamanos y vas de una punta a la otra con cada bestial frenada. Vos te acomodás quejoso con puteadas apretadas mientras tus ojos ven algo que te quita las palabras...
(Recitado) En frente, muy cerca tuyo, ves al “Barba” piloteando un bondi algo más pituco, con gente muy bien sentada y un cartelito que reza: “Servicio Diferencial”...
Y ahí recién te cae la ficha, ¡cómo nadie te ha avisao! te alcanzaron “la Chabona”, ¡cuando ya estabas pelado! Y para colmo de males, como estocada final, te enterás cual es la posta llegando a la terminal: todos somos pasajeros, todos estamos de paso pero el paso no es el mismo, pa’ todos los que viajamos...
El Bondi, el bondi, el bondi, este bondi... (repite) |