![]() |
|
Al Troesma desde la mitad del mundo
Prólogo
Por Miguel Unamuno
Embajada de la República Argentina
- Quito, Ecuador
Cuando el entusiasmo y la admiración desbordan,
el transcurso de un siglo es apenas una excusa para celebrar una efeméride.
Y un centenario es el motivo que permitió reunir en este volumen
a un conjunto de destacadas personalidades de las letras, las artes
y la vida pública del Ecuador, el centenario del nacimiento de
Carlos Gardel.
El proyecto surgió del encuentro desmelenado
y fraterno, como una charla de café, mantenido con los amigos
de Tango Club, una asociación cargada de ensueños y nostalgias
como la música que la inspira. Después, la idea se fue
extendiendo en conversaciones informales con otros gardelianos notables
y confesos hasta germinar en este compendio que hoy llega a Internet.
El espontáneo deseo de rendir un homenaje al Maestro superó
todas las expectativas y la convocatoria al recuerdo constituyó,
por sí sola, un éxito.
Un llamado oportuno a Don Hermenegildo Sabat, a fin
de solicitarle su autorización para utilizar los dibujos de su
autoría como ilustración en estas páginas, sumó
a un hombre de la Banda Oriental a la obra que -hasta ese momento- era
una empresa exclusiva de ecuatorianos. Con el sentimentalismo propio
de un tanguero irremediable, nuestro amigo oriental, transformó
el discreto pedido en una generosa donación y nos envió
el grabado que ornamenta la introducción. Gesto cariñoso,
arranque emocional que vino a enlazar a Ecuador y Uruguay en un mismo
envión de afecto dedicado a un cantor popular, más universal
que argentino.
Este entretejido de coincidencias inspiró el
título del homenaje. "Al Troesma con cariño" se llama
la obra en la que Sabat reunió, hace casi dos décadas,
sus magistrales dibujos consagrados a representar la simbiosis del canto
y el ídolo.
"Troesma" es maestro al revés. "Al vesre" como
se expresa en la intimidad de su ciudad el hombre de Buenos Aires. Y
"Maestro" es el título que se prodiga a quienes se consideran
modelos en el arte y en la creación. Por la solemnidad con que
se la pronuncia la mención equivale a un doctorado "honoris causa"
de la famosa "universidad de la calle". A Gardel se lo llama "Carlitos",
"Idolo", "Bronce", "Mudo", "Maestro", "Troesma". Por eso, siguiendo
la onda sabatiana, se nos ocurrió dedicar el homenaje "Al Troesma
desde la mitad del mundo", desde este punto geográfico Y espiritual
del continente donde la República del Ecuador y su gente se abrazan
al compás del dos por cuatro con los restantes hermanos del continente.
En un alarde de tautología tanguera podría
decirse que de los que están no falta nadie. Hombres de todas
las latitudes del país, diestros de la pluma y el pincel, se
arrimaron con el tributo de sus emocionados recuerdos para obsequiar
al "Troesma". Prestigiosas figuras de la sierra y de la costa y hasta
de las estribaciones de la entreverada selva amazónica hicieron
un alto en sus siempre afanosas tareas para cumplir con el dictado del
afecto y la memoria. Pero también nos acompañan los que
no llegaron. Los que enterados a última hora de esta improvisada
celebración no pudieron traspasar, aunque quisieron, el límite
infranqueable de los rígidos plazos establecidos para su edición.
Pero igual ayudaron, igual empujaron e hicieron posible, con sus opiniones
y su aliento, la realización del proyecto. A todos ellos, presentes
y ausentes, unidos en la común devoción por la musa rea,
nuestro más sincero y agradecido reconocimiento.
Como debe ser en una reunión de amigos, la distribución
de los puestos no indica preferencia. Cada uno de los asistentes a este
peculiar encuentro atesora, en sus respectivas actividades, los suficientes
méritos y consagraciones como para eximirnos de imposibles discernimientos
La caravana de artículos y remembranzas se acomoda, entonces,
por riguroso orden alfabético y son en definitiva las primeras
letras de los apellidos las que determinan su ubicación en el
contexto.
Por las intenciones que lo animan, los elementos que
lo informan y la desinteresada entrega de sus autores este trabajo está
destinado a reproducir, en su modesta dimensión, el fenómeno
que cotidianamente experimentan quienes a través del disco o
de viejas películas vuelven a sentir el encanto de Carlos Gardel.
Al recorrer estas páginas se podrá evocar esa voz y esa
imagen tocadas por el misterio de la magia que a pesar del tiempo transcurrido,
siguen expresando nuestras emociones más profundas y rescatando
nuestros sentimientos más recónditos y universales.
Pero además, como testimonio del sentir y el
pensar de la comunidad ecuatoriana, estrechamente ligada por la historia
y la esperanza a sus vecinos del sur, los pueblos rioplatenses, la obra
constituye un mensaje de amistad y entendimiento que se larga a rodar
fraternalmente por los empedrados de América Latina.
Que su lectura sirva para inspirar realizaciones similares.
Que la evocación de esta memoria compartida
contribuya a recuperar familiares identidades.
Que la eterna sonrisa del "Troesma", honra y prez de
comunes arrabales, nos sirva de bandera para encarar, con actitud viril
y confianza en nuestras fuerzas, la conquista de un futuro sin fronteras,
son los tres deseos que expresamos al conmemorar este primer centenario
gardeliano.
MIGUEL UNAMUNO
Embajador de la República Argentina
|