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Al Troesma desde la mitad del mundo
Recuerdo y trascendencia de Gardel
Por Tango Club
La presente nota está firmada por Pedro Montero
y Leonardo Chiriboga, quienes ostentan la Presidencia del Tango Club
y la Presidencia del Consejo Editorial del Mismo. El Tango Club, es
un organismo sin fines de lucro fundado en 1984 para difundir y cultivar
el tango en el Ecuador. Cuenta con más de 150 miembros y mantiene
relaciones dentro y fuera del país. Tiene personería jurídica:
Acuerdo 2670 de 30/03/87, Registro Oficial 660, de 07/04/87.
En nuestra infancia y aún en la juventud, muchas
veces despertábamos con el corazón apretado al escuchar
los acordes del tango "Silencio...! " Nos estremecíamos al pensar
en la triste soledad de aquella madre que había perdido a sus
cinco hijos en el frente de batalla...
Nuestro romanticismo alcanzaba su máximo grado
al oír las nostálgicas canciones "Cuesta abajo" o "El
Día que me quieras". ¿De quién era la voz que causaba
tal sensibilidad a nuestros espíritus? Nada menos que del Zorzal
Criollo, que en el esplendor de su gloria irrumpía con fuerza
en el mundo y por lo tanto en todos los rincones de nuestra Patria.
Habíamos madurado y quisimos mantener permanentemente
en nuestra presencia a tan virtuoso intérprete, que hizo el milagro
de convertirnos en prácticos y fervientes cultores de la maravillosa
música ciudadana.
Desafortunadamente, el Ecuador no tuvo oportunidad
de ver y escuchar a Carlos Gardel en persona; sin embargo, a través
de sus grabaciones y sus películas, a medida que proliferaban,
su figura y sus canciones generaban una inclinación apasionada,
desbordante, por cultivar el canto rioplatense y emular a la vez modos
y costumbres del popular y querido trovador, llegando a tal punto la
veneración por él que mucha gente se peinaba a la gomina
y vestía al estilo gardeliano.
A propósito, recordamos el caso de un ciudadano
quiteño, de profesión artesano, que cuando cerraba su
taller, aproximadamente a las cinco de la tarde, bien acicalado a lo
Gardel, se trasladaba a su academia para la enseñanza de bailes
del tango, valsecito y milonga...
Así pues, la personalidad de Gardel fue tan
determinante y perdurable en el medio artístico, que su imagen
se enredó entre la realidad y la leyenda.
La trascendencia admirativa por el popular intérprete
y el "tango milongón, corazón de arrabal", según
lo ha definido un literato contemporáneo, se materializó
al fundarse, como se sabe, instituciones consagradas al culto y difusión
del cantar porteño en diversos lugares del orbe.
Nuestro país, por los antecedentes consignados,
no podía ser la excepción de ninguna manera. Ya en años
anteriores existió alguna entidad de amigos del tango. Y en clara
evidencia de que el fervor no se extinguió con el transcurrir
del tiempo, un numeroso grupo de amantes de la música del Río
de la Plata formarnos en Quito a comienzos de 1984 el TANGO CLUB, organismo
sin fines de lucro que desarrolla varias actividades culturales, artísticas,
y está alcanzando una imprevista proyección nacional e
internacional.
Una de sus obras principales, es la edición
periódica de "TANGO" -Voz Informativa oficial- que además
de mantener secciones estables relativas a la música rioplatense,
compositores e intérpretes, con suma frecuencia recibe colaboraciones
espontáneas de connotados escritores y poetas nacionales y extranjeros.
Con el auspicio de la Embajada de la República
Argentina y en ocasión del centenario de Gardel, circulará
internacionalmente un número extraordinario conteniendo amplio
material acerca de su nacimiento, su trayectoria artística, sus
amores y su trágico fin, lamentando que se nos quede en el tintero
infinidad de tópicos de real interés.
Otra actividad es la elaboración de programas
literario-musicales radiofónicos de general acogida. Precisamente,
estamos preparando un estelar con curiosidades gardelianas. ¿Qué
les parece el Morocho del Abasto cantando en napolitano, inglés
y francés?.
Las discotecas de los socios reúnen grabaciones
realizadas en diversidad de materiales, desde en antiguo acetato de
carbón al moderno y sofisticado compacto, que como diría
Horacio Ferrer son discos con "asma" o si se quiere con "lluvia".
Tan nutridas son las colecciones que un ciudadano argentino,
puesto en contacto con el Club, admirado exclamó: "Pero che,
ni en Argentina encontramos esto!" (sic)
Y qué comentar, estimados lectores, de las curiosas
polémicas originadas al interior acerca de la música de
nuestra predilección, en particular el grato tema Gardel: su
nacionalidad, existencia de un certificado de nacimiento en Toulouse,
la autenticidad del mismo; unos opinan que su cuna es Tacuarembó
y su padre el Coronel Escayola, otros expresan que es más argentino
que la calle Corrientes, con olor al barrio del Abasto... su simpatía
hacia cierto grupo político, las privaciones que sufrió
en sus comienzos; el ascenso artístico, su relación sentimental
con Isabelita del Valle y los romances con Azucena Maizani y Mona Maris...
Es decir, cuanto aconteció en la vida del astro es materia de
ardorosa pero cordial controversia.
En fin, hurgamos los hechos del inolvidable Zorzal
y con inocultable orgullo se nos presentan documentos, crónicas,
retratos, libros, fotografías, etc., siendo asombroso el abundante
material que disponen nuestros consocios.
Más todas son cuestiones que pertenecen al ayer
y lo único que palpita permanente es su Voz, sus lágrimas
en la garganta.
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"Al Troesma desde la mitad del
mundo"
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