Los autores

  
CARLOS GARDEL
y los Autores de sus canciones
por Orlando Del Greco
Ediciones AKIAN. Buenos Aires

Hecho el depósito que marca la ley. © Copyright 1990. Héctor L. Lucci.
Prohibida su reproducción total o parcial por cualquier medio, sin previa autorización del autor. I.S.B.N. 950-99589-0-3

Al Lector
Ni bien me enteré del contenido didáctico de la presente obra, puesto el original en mis manos por mi amigo Emilio Zamboni, no dudé que hasta el presente nunca se hubiera trabajado tanto en un tema tan apasionante como son las biografías de los autores de las canciones que interpretó Carlos Gardel.
Esto motivó mi decisión para editar esta magnífica obra de consulta de Orlando Del Greco.
Héctor L. Lucci

El por qué de este trabajo
Carlos Gardel es el símbolo de la canción rioplantense y su nombre se pronuncia las 24 hs. del día, pero a aquellos que hicieron su repertorio apenas si se les recuerda. A algunos de ellos se les nombra con asiduidad porque lograron con su labor destacarse en la lucha por nuestra canción y por nuestra música popular; en cambio otros lucharon tesoneramente en el mismo quehacer y pasaron casi desapercibidos. Aquí los recordamos lo mejor posible.

También aclaramos la paternidad de varias canciones firmadas por Carlos Gardel o Gardel-Razzano pero faltan saber aún aquellos poetas, payadores, autores, etc. que escribieron "A Mitre", "El Tirador Plateado", "Mi China Cabrera", "Pobre Flor", "Mujer Me Has Ofendido", "A Jorge Newbery", "Suena Guitarra Querida", "Lo Que Fuí", "Eres Cruel", y algunas otras que de lejos se ven no les pertenecen.

Vaya pues este trabajo como homenaje al cantor inmortal, a su compañero de dúo, a sus guitarristas y a todos aquellos autores, compositores, poetas, payadores, etc. que hicieron las canciones gardelianas. O.D.G.

P/D. Agradezco a los centenares de autores, y familiares de los que ya se habían ido, que entrevisté; a los distintos organismos oficiales; a las diversas sociedades autorales universales, que facilitaron los datos personales que se insertan en este volúmen.

Y también a mis amigos Adolfo Garinot, María V. de Cesca y Romualdo Pietrodarchi que cuando los necesité mucho me ayudaron.

También fueron consultados y aportaron datos, las siguientes personalidades (literatos, músicos, coleccionistas, etc.):

Pedro Miguel Obligado, E. M. Suárez- Danero, Raúl González Tuñón, Epifanio Orozco Zárate, Manuel López Delgado, Lázaro Flury, Ilde Pirovano, Carlos Spaventa, Miguel Spera, Pascual de Luca, Carlos A. Menica, Eduardo de Labar, Jorge Favetto, José A. Zatzkin, Jovita Luna, Francisco A. Lío, Hermete Levi, Rosita Quiroga, Héctor Baldi, Pedro Sofía, Néstor Stróppolo, Horencio González, Luis Gambarte, Vladimir Miekielevich, Ricardo Grajirena, Victorio Saccullo, Luis E. Otamendi, Osvaldo C. Gazzaniga, Andrés López Osornio, Juan P. Cendoya, José Ubaldi y Isabel R. Weber de Argentina.

Tabaré Regules, Pílades S. Rolleri, Herminia Costa Valles, Juan G. Escayola, José Enrique López Damasco, José Ramón Seijo, Abelardo D. Loza, Carlos García Orsí, F. Franco Sosa, Jaime Musto, de Uruguay.

Henrique Escallón Camacho, de Colombia

Pórtico
Estimado lector:

Para estimar las dimensiones de una labor como la realizada por el autor de este libro de biografías sintéticas, que se relaciona con la trayectoria artística de los grandes autores y compositores de la música popular, que conforman el valioso repertorio de Carlos Gardel, es indispensable pensar que se han dedicado muchas horas de paciencia y de constancia, robándole tiempo al tiempo, buceando durante años por los complicados laberintos de los cenáculos bohemios, consultando libros, leyendo reportajes y crónicas escritas en diarios y revistas y toda vez que fuera propicia la oportunidad para un encuentro con los mismos autores que hicieron posible, con sus obras perdurables, condensar lo que podemos llamar, lo vernáculo del cancionero que, como una antorcha en el tiempo, se ilumina armoniosamente en la voz de Carlos Gardel, el mito, porque no tiene muerte, como las canciones que él creó para la historia.

Entre esa pléyade estimable de valores autorales que acercaron sus obras a Gardel, con cuyo valioso material hizo posible su consagración, tenemos no sólo argentinos y uruguayos, sino también autores extranjeros cuyos motivos engalanan el repertorio del creador de tantos éxitos clásicos hoy, que utiliza en gran mayoría la nueva generación de cantores que actualmente proliferan en todos los medios de difusión del mundo. Si bien el autor de estas biografías no ha podido localizar la procedencia y destino de algunos inspirados poetas y músicos, quede el justo elogio y reconocimiento a quienes dieron sus obras para que Carlos Gardel las hiciera perpetuas por los caminos del tiempo.

Carlos Gardel como fuente inspiradora
Si tenemos en cuenta que Charles Romuald Gardés (Carlos Gardel) nació en Toulouse (Francia) el día 11 de diciembre de 1890 y en el año 1917, en Buenos Aires y ya en la plenitud de sus calidades vocales, camino de su consagración definitiva, estrena el primer tango seriamente cantado ante un auditorio integrado por familias, titulado "Mi noche triste" de los autores Castriota y Contursi, en el escenario del Teatro "Esmeralda" (hoy teatro "Maipo"), el intérprete tenía 27 años. La suerte de tal afortunado tango abrió surcos en el tiempo como para que los autores escribieran páginas creadas y difundidas por Gardel, que se constituyó en la fuente inspiradora de aquellos.

Recordemos asimismo que en esa temporada artística nuestro cantor integraba el dúo "Gardel-Razzano", acompañado en la guitarra por ellos mismos y el negro José Ricardo. Noche a noche el dúo daba a conocer canciones folklóricas de diversos ritmos: valses, cuecas, chacareras, bambucos, gatos, etc. Fue una circunstancia especial aquello de incluir un tango en el repertorio de canciones camperas. Una circunstancia detenidamente pensada, por cuanto el público habitué a aquellos espectáculos del "Esmeralda", en su mayoría desconocía la jerga pintoresca de una letrilla que exalta, en tiempo de tango, la vida sentimental de un porteño lagrimeando la traición de su percanta en la noche triste de su abandono. No obstante el estreno del tema lunfardo se constituye en un suceso repetido con aplausos noche a noche y puede afirmarse -como lo hemos citado- que desde entonces el tango-canción comenzó a abrirse el derrotero de triunfos sin precedentes hasta nuestros días.

Los autores del recuerdo
A poco que se lean algunas de las interesantes y bien documentadas biografías de los populares autores y compositores que nos recuerda Orlando Del Greco, autor de este libro, muchos lectores verán descorrer ante sus ojos, todo un pasado vivido en un tiempo en que, acaso la música o la letra de alguna composición popular de estos autores, vuelva a ubicarlos en aquellas horas vividas en la juventud, en la adolescencia, cuando el encuentro con la primera novia, con el primer compañero de juego, con las correrías noctámbulas para una serenata en la ventana de la muchacha aquella..., con el primer vals o el tango bailado apretando el talle de la piba que nos quitaba el sueño.

Leyendo estas biografías, fácil es volver a vivir.

Queda, pues, en las manos del lector este manojo de apuntes pacientemente confeccionado a través de muchos años. Opino que el libro tiene merecimientos como para juzgar la obra del autor. Y en este mundo perturbado que vivimos, siempre esperanzados de horas mejores que nos redima de todo lo perdido en la confianza del ayer, cuando la amistad, el amor y la bohemia no necesitaban de cálculos previos para darse de corazón, bienvenido, amigo Del Greco, por su admirable inquietud por rescatar del olvido a tantos valores estimables.

Finalmente expreso que me place firmar el "PORTICO" de este libro cuyo contenido deberá ser tenido en cuenta para consultas sobre la trayectoria artística de los grandes valores del tango.

Lito Bayardo
Buenos Aires - Nov. 1980