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Tarila
por Néstor
Pinsón
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Nombre verdadero: Giuseppe Giambuzzi
Bailarín (1889 21 de agosto de 1961) |
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ailarín
que destacara Virulazo en sus comentarios
sobre los protagonistas de la danza, había nacido en 1889 en
Puderia, provincia de Salerno, Italia.
Llegó al país a los 6 años y vivió
en el barrio de Belgrano, bailando por primera vez el tango -según
relatara a un periodista- cuando frecuentaba los locales tumultuosos
cercanos al Mercado del Abasto allá por 1910.
Su apodo de entonces era "Pepino" (en alusión
a su nombre de pila) y su mayor fama comenzó por 1915 para alcanzar
su apogeo hacia 1940, prosiguiendo su carrera artística hasta
poco antes de su muerte en 1961.
De oficio albañil que no abandonó
ni en los momentos de mayor éxito- fue el bailarín más
famoso detrás de Casimiro Aín
y El Cachafaz. Pese a que su
estampa no era atractiva, su técnica y aptitudes lo destacaban
del resto, haciendo gala de una destreza excepcional.
Tuvo dos compañeras, su esposa Magdalena que
bailó con él durante cuatro décadas y, hacia el
final, Carmencita Calderón, la última
pareja de El Cachafaz.
En alguna entrevista rememora nombres hoy perdidos
de la memoria popular, pero que él destaca como sus profesores:
Gallito, Nando, Rómolo y otros.
Más adelante comenta que en sus comienzos se
bailaba el tango con el sombrero puesto, de noche en las veredas y entre
hombres.
Tarila era de ojos celestes, calvo y narigón.
En sus tiempos de éxito dirigió la Academia de baile
popular lugar donde se pagaba diez centavos por pieza bailada.
Estaba ubicada en la calle Gascón entre Cabrera y Córdoba.
Contaba con 35 mujeres y todo aquel que quería bailar debía
comprar un mínimo de dos boletos para ser autorizado a participar.
Cinco centavos eran para la bailarina y los otros cinco para la Academia.
El propietario de esa casa era el músico Domingo
Santa Cruz, autor del recordado tango "Unión
Cívica", Tarila, su director, dirigía
desde el centro de la pista.
Entre otros recuerdos suyos mencionó otros bailarines
que tuvieron fama en su época: Adolfo Radrizzani El escoberito,
que murió quemado durante un incendio del teatro Smart de la
avenida Corrientes (hoy Teatro Blanca Podestá); Cotongo,
un cochero moreno que andaba por el Abasto que era rengo y bailaba con
la muleta; El manco un personaje que al que le faltaba la
mano derecha y Alfredo Carozzi, El flaco Alfredo hijo de
sastres. Pero en seguida aclara que estos no eran más que bailarines
aficionados, los verdaderos profesionales fueron El
Cachafaz y Casimiro Aín.
Estos pocos datos son los que pudimos rescatar de entrevistas
y comentarios de revistas de su época.
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