

l
tango no tiene, como se cree comúnmente, origen sudamericano.
Es un viejo baile gitano que llegó a Argentina a través
de España, donde, probablemente, se contagió de ciertas
características de las antiguas danzas moriscas. Los argentinos
adoptaron este baile, eliminando algunos de sus rasgos gitanos, y le
agregaron una cierta indolencia lánguida propia de su temperamento.
Luego de que París adoptó el baile hace unos años,
su carácter sensual fue disminuido, y de una exhibición
más bien obscena, que aún se permiten ciertos ejecutantes
de cabaret, surgió una danza refinada y extremadamente fascinante,
que no ha tenido igual en atractivo rítmico desde los días
del Minué. Sin duda, el Tango correctamente practicado es la
esencia del alma moderna de la danza, el autócrata de la "soirée
dansant" actual. Ya que no es sólo un baile, es un estilo;
para dominar el Tango uno debe primero dominar su estilo, absorber
su atmósfera.
Entre los muchos puntos a su favor, éste no es el menos importante:
que no sólo domina la gracia, y especialmente el reposo, sino
que desarrolla e incluso crea estos dones. La única desventaja
en los Estados Unidos es el hecho de que casi todos los profesores
lo enseñan en forma diferente. Profesores ineficientes han
enseñado y practicado una cantidad de pasos que no pertenecen
a este baile ni a ningún otro. Para brindarle a la danza la
popularidad absoluta que merece, debe ser "estandarizada".

El Tango Argentino es sin duda el más difícil de los
nuevos bailes. Quizás es por ello que algunas personas aún
afirman que "no les gusta". Otros, que nunca lo han visto,
lo declaran "escandaloso". Según principios generales,
es humano desaprobar aquello que está más allá
de nuestra comprensión o habilidad. Nos gustan más aquellos
juegos que jugamos bien. Y así, durante un largo tiempo, la
sociedad observó al Tango con recelo. Aquí y allá,
en las esquinas de los salones de baile, se veían una pocas
parejas intentando algunos pasos. Pero en general, en cuanto la música
se desliza hacia las notas plañideras, seductoras, del baile
sudamericano, todos desarrollan un repentino interés en ¡la
cena!
Además, se ha comentado que el Tango Argentino estaba compuesto
de ciento sesenta pasos diferentes. ¡Suficiente para aterrorizar
al bailarín más experto! Puede haber ciento sesenta
pasos diferentes de Tango, pero lo dudo. Nunca ,he visto tantos y
la Sra. Castle y yo no bailamos tal número. Para el Tango dé
salón normal, el conocimiento de seis pasos fundamentales es
suficiente. Se pueden crear variaciones de éstos. Pero verá
que una vez que domina el Corte, la Media Luna, las Tijeras, el Caminar,
y el Ocho, puede bailar con cualquier exponente del Tango que pueda
encontrar.
Tampoco es el Tango tan difícil como se suponía en
un principio. Es más difícil que el anticuado Two-Step
(NT: antecesor del foxtrot, pasos deslizados hacia el costado, en
un tiempo 2/4). Ciertamente más difícil que el One-Step
(NT: un paso caminado con cada tiempo musical). Pero una vez que ingresa
en el balanceo y el ritmo de esta música -más cautivante
que el Vals Vienés-, estará perdido. Se ha convertido
en un entusiasta del Tango. Personalmente creo que el Tango y la Maxixa
brasileña son los bailes del mañana. Más y más
personas se vuelven competentes en las variaciones de ambos bailes
sudamericanos. En los elegantes salones de baile de Nueva York, Londres
y París, el One-Step y el Vals Hesitante lideran los bailes
en esta temporada. La próxima temporada serán el Tango
y la Maxixa.
Quisiera agregar una advertencia para quienes toman lecciones de
Tango y es ésta: Tome sus clases, si es posible, de alguien
que haya bailado profesionalmente en París, porque hay allí
tantos buenos bailarines que cualquiera que haya bailado (y le hayan
pagado) en París debe ser un buen bailarín. Los profesores
norteamericanos van al extranjero unas semanas, toman unas lecciones
en el "Abaye" o alguno de los otros lugares que viven del
turismo norteamericano, regresan a casa y, habiendo olvidado todo
lo que aprendieron, comienzan a enseñar. Otros van a algunas
de nuestras ciudades costeras, como Narragansett, y leen sobre el
nuevo baile y comienzan a enseñarlo. No hay forma, desgraciadamente,
de evitarlo. Sólo puede pagar sus veinticinco dólares
por hora. Si no aprende el baile, obtiene un poco de ejercicio y mucha
experiencia.
Lo
más importante sobre el Tango es el tempo. Debe, antes de poder
bailarlo, entender y apreciar la música, y la mejor forma de
hacerlo es caminar (con o sin compañero) al ritmo. Al hacerlo
reconoce e es un baile lento y que debe ser simple, no lleno de pasos
complicados y espasmódicos. Caminar al ritmo del tango no es
tan fácil como pareciera; debe practicarse con frecuencia,
para que sea suave. Los hombros no deben subir y bajar, el cuerpo
debe deslizarse todo el tiempo sin detenciones. Es correcto caminar
con los talones y pies o sólo con el centro del pie; pero los
argentinos casi todos parecen caminar plano, o sino caminan sobre
el talón primero. Aconsejo a los bailarines hacer esto que
es lo más fácil para ellos, ya que cuando caminan cómodamente
es más fácil hacer los pasos naturalmente. El primer
paso a aprender, y uno de los más difíciles, es el Corte.
EL CORTE
Supongamos que el caballero está caminando hacia atrás
y la dama hacia delante. Cuando está listo para hacer el Corte,
realiza una pausa durante dos tiempos sobre el pie izquierdo. Luego
el pie derecho pasa por detrás del izquierdo por un tiempo.
El izquierdo se desliza al costado a unos pocas pulgadas durante un
tiempo (manteniendo el izquierdo atrás). Así se han
ocupado cinco tiempos, y los pies deben haberse deslizado al ritmo
de la música en esta forma, siempre que, por supuesto, la música
sea muy simple.
La parte de la dama en este paso es, por supuesto, la opuesta. Ella
realiza una pausa durante dos tiempos sobre su pie derecho, va hacia
delante, sus pies siguen a los del caballero tan cerca como sea posible
sin tropezar con él. No debe desanimarse con este paso. Es
muy difícil de realizar sin tropiezos, y no lo logrará
sin una dosis importante de paciencia y trabajo. De hecho, muchos
buenos bailarines no han conseguido dominarlo, y quizás nunca
lo hagan. Pero esto es porque no aprecian su dificultad y no le dedican
el tiempo necesario al paso. Puede hacerlo, y hacerlo bien, quien
tenga la paciencia necesaria para aprenderlo. Para lograrlo a la perfección
debe hacer varios pasos del Corte y luego caminar, y luego regresar
a los Cortes. Si puede hacer esto prácticamente ha dominado
el Tango Argentino.
EL CAMINAR
El hombre, que debe estar caminando hacia adelante, da vuelta a la
dama así ella enfrenta la misma dirección que él.
Luego caminan hacia adelante, el hombre con su izquierda y la dama
con su derecha, uno, dos y tres. En el "y" el hombre camina
hacia adelante sobre su talón izquierdo, y en tercer tiempo
el pie derecho se desliza hacia adelante hacia la parte de atrás
del talón izquierdo, tomando el peso, así se ve que
realmente hay cuatro pasos en tres tiempos como esto -uno, dos y tres;
pie izquierdo, derecho, izquierdo-derecho. Este paso puede repetirse
tantas veces como se desee.
MEDIA LUNA
Este paso es prácticamente un Corte doble. El hombre camina
hacia adelante con su pie izquierdo, manteniéndolo dos tiempos.
El izquierdo se desliza delante un tiempo, y el derecho toma el peso
durante un tiempo; así se han ocupado cuatro tiempos. El hombre
luego camina hacia atrás con su izquierdo, manteniéndolo
dos tiempos: el derecho se desliza atrás un tiempo, y el izquierdo
toma el peso durante un tiempo. El paso completo ocupa ocho tiempos,
pero para obtener el efecto los bailarines deben recordar que debe
realizarse suave y fácilmente. La posición es la misma
que en el Corte. El paso de la dama es, por supuesto, lo contrario.
Camina hacia atrás con el izquierdo, manteniéndolo dos
tiempos, y luego desliza el derecho atrás un tiempo; el izquierdo
toma el peso durante un tiempo, repitiendo el paso adelante con el
derecho.
LAS TIJERAS
Los bailarines caminan una vez, y en lugar de continuar hacia adelante
con el pie externo realizan un medio giro hacia adentro, esto es,
el hombre cruza el izquierdo frente al derecho, ahora realizan el
paso de Caminar, el hombre con el derecho hacia adentro, cruzando
el derecho frente al izquierdo. Esto puede realizarse tantas veces
como se desee y puede terminarse con un Corte o continuando con el
Caminar.
LA CORRIDA
Este paso comienza con un Corte. El hombre gira a la dama mientras
ella camina hacia atrás tres pasos rectos, el hombre avanza
tres pasos rectos en el lado derecho de la dama. Manteniendo esta
posición, el hombre camina hacia atrás tres pasos rectos,
la dama avanza, el hombre avanza, etc., tantas veces como deseen,
volviéndose hacia la izquierda tanto como sea posible. Terminan
el paso con el hombre conduciendo a la dama al paso de Cortes.
EL ANILLO
Este es un paso muy bello en el Tango. La mejor forma de comenzarlo
es desde el Caminar. El hombre se para quieto y cruza el pie derecho
sobre el izquierdo, dejando el peso del cuerpo distribuido en ambos
pies. La dama realiza un Paso Simple justo en torno del caballero.
Esto hará, por supuesto, que el hombre gire, y al hacerlo descruza
sus pies; cuando esto culmina, la dama coloca su pie derecho lentamente
hacia adelante y el hombre su pie izquierdo lentamente hacia atrás,
y van hacia el Corte. Cuando practica este paso puede ver que es posible
que la dama realice un anillo completo alrededor del caballero, pero
depende en gran medida de su equilibrio, y si ve que sus pies se enredan
todo lo que debe hacer es levantar el pie izquierdo y colocarlo atrás
para el Corte. Debe tenerse cuidado en entrar y salir de este paso
muy lento, fácil y deliberadamente.
TANGO VOLTA
Este es simplemente un paso común de Vals realizado muy lentamente
al ritmo de la música, un paso con cada tiempo izquierdo, derecho,
izquierdo, y derecho, izquierdo, derecho; es un paso muy importante
y útil y debe utilizarse para completar entre pasos más
difíciles.
EL OCHO
En el Ocho los bailarines permanecen tanto como sea posible enfrentando
al otro, y las rodillas están un poco más dobladas,
lo que da un leve movimiento hacia arriba y abajo. Esto es importante,
porque sólo se realiza cuando los bailarines están haciendo
pasos de caminar simples, y así, cuando la dama siente a su
compañero realizando este leve "caminar de torta"
sabe, o debe saber, que va a realizar pasos simples, y no Cortes o
pasos complicados. En esto, como en todos los pasos de Tango, las
rodillas deben mantenerse tan juntas como sea posible; no trate de
hacer grandes pasos; el encanto del Tango Argentino yace en su aparente
simplicidad.
LA INNOVACIÓN
La muy comentada Innovación es ni más ni menos que
el Tango bailado sin tocar a su compañero. Esto es naturalmente
muy difícil, y sólo pueden hacerlo los buenos bailarines.
Sin embargo, un consejo para aquellos que quieren incluirlo en su
repertorio. Primero, el hombre debe aprender a conducir con todo su
cuerpo; quiero decir con esto que debe indicar sus pasos y dirección
a su compañera por medio de la cabeza, ojos y pies. Los pasos
deben ser más amplios y deliberados, y los bailarines deben
hacer un paso por vez. Si la dama no sigue y entra en el paso equivocado,
no cese de bailar, sino que júntese tanto como sea posible
y el hombre debe realizar un caminar hacia atrás simple. Cuando
ambos están preparados, el hombre debe indicar el paso de mejor
manera. Si, cuando se producen errores, sigue bailando, en nueve casos
de cada diez nadie lo notará salvo usted mismo. Por otra parte,
nadie dejará de notar el error si se ve confundido y se detiene.
La dama no debe mirar los pies M hombre en esta Innovación,
sino tratar de tener un vista general de su compañero, así
ella puede ver lo que él está haciendo sin examinar
los pasos. Las manos pueden mantenerse atrás en la espalda,
sobre las caderas, o en los bolsillos; mírese al espejo y decida
qué posición le sienta mejor.
Extraído del libro "Modern dancing",
de Sr. y Sra. Vernon Castle, New York, 1914
Traducción publicada en la revista "Club
de tango", nº48, mayo-junio 2001. Traducción: Estela
Inés Fernández