![]() |
|
El Cantor del Tango: Su evolución
en el tiempo
El estribillista
Roberto Díaz es el vocalista elegido por Canaro
para interpretar primero, y grabar después, el tango "Así
es el mundo", cuyo autor era su hermano Mario,
quedando así inaugurada la participación del canto en
el tango orquestado.
El estribillista tiene una colaboración muy
acotada a un pedacito de la letra y muy humilde, hasta tal punto que
en muchos discos ni siquiera aparecía su nombre en las etiquetas.
Pero
no sólo el estribillista estaba relegado a un segundo plano,
también los letristas, que muchas veces no figuraban en las partituras
o, cuando estaban, sus nombres aparecían con letras muy pequeñas
en comparación a las del compositor.
Pero así y todo, la incorporación como
estribillistas de los cantantes importantes de la época, como
los casos de Antonio Rodríguez
Lesende y Agustín
Irusta, fueron consolidando su posición, y en los años
treinta no se concebía una orquesta que no tuviera por lo menos
dos vocalistas.
El estribillista fue ante todo un héroe expuesto
a las peores condiciones, tenía que imponer la voz humana en
un muy breve lapso de la composición contra la sonoridad de una
orquesta que no detenía su ímpetu cuando este cantaba
y, ante el ruido del público de las confiterías, de por
sí ruidosas y carentes de micrófonos, debía utilizar
para defenderse, pequeñas bocinas o megáfonos.
Canaro también fue propulsor de los dúos
vocales, al incorporar un segundo cantante a su orquesta.
En 1927 el dúo Agustín
Irusta y Roberto Fugazot
ganan el cuarto concurso del Disco Nacional, con el tango "Noche
de reyes", de Pedro
Maffia y letra de Jorge
Curi y, en el mismo año, graban "Queja indiana"
de Juan Rodríguez
y letra de Juan Velich,
que obtuviera el cuarto lugar en dicho concurso.
Osvaldo Fresedo
adhiere a la novedad aportada por su colega incorporando a los estribillistas
Juan Carlos Thorry
y Ernesto Famá.
Félix Gutiérrez ingresa al sexteto de
Julio De Caro, Carlos Dante
es el primer estribillista de la primera formación de Juan
DArienzo y Santiago Devin es contratado por el sexteto de
Carlos Di Sarli.
Charlo, pese
a ser ya famoso como solista, actúa y graba como estribillista
en varias orquestas al mismo tiempo: Canaro,
Lomuto y Carabelli. En muchos
casos, cuando lo hace con Canaro, un mismo tema lo graba como estribillista
y al poco tiempo como solista acompañado por la orquesta del
maestro.
El legendario Juan
Maglio Pacho, uno de los máximos exponentes del
tango de las décadas del diez y del veinte, presenta al vocalista
Carlos Viván, que luego
cantara con la Típica Brunswick y con Pedro
Maffia, entre muchas otras.
El
éxito de los estribillistas obliga a las empresas discográficas
a contratarlos como cantores del sello, o dicho con el lenguaje de la
época cantores de la casa. Esta situación
los obliga a cantar en todas las orquestas que trabajan en la grabadora.
Teófilo Ibáñez, que empezó
con Firpo, en 1928, al ser
contratado por el sello Brunswick, grabó simultáneamente
con Osvaldo Fresedo, Ricardo
Luis Brignolo y la Típica
Víctor, para nombrar algunas.
El caso de Luis Díaz es más que elocuente,
ya que grabó en casi todas las orquestas del período.
Por la Orquesta
Típica Víctor desfilaron entre el año 1929
y 1935: Ernesto Famá,
Jaime Moreno, Alberto Gómez,
Augusto Vila, Carlos Lafuente, Teófilo Ibañez, Vicente
Crisera, Samuel Aguayo, Francisco
Fiorentino, Dorita Davis, Príncipe Azul, Charlo,
Fernando Díaz, Héctor Palacios, Luis Díaz, etcétera.
En diciembre de 1931 ingresa Roberto
Ray a la orquesta de Fresedo,
convirtiéndose en la voz emblemática de dicha formación.
El pionero de los estribillistas, Roberto Díaz,
luego de su paso por Canaro, estuvo con las orquestas de Cayetano
Puglisi, Carlos
Marcucci, Luis Petrucelli
y la Orquesta Típica
Victor, en esta última junto con los hermanos cantores Juan
y Pedro Lauga.
El gran bandoneonista Pedro
Maffia contó con los aportes de los cantores Roberto Maida,
Francisco Fiorentino,
Rafael Cisca y Pedro Lauga.
Y hasta el gran Agustín
Magaldi intervino como estribillista en varias oportunidades en
las orquestas de Osvaldo Fresedo,
Donato-Zerrillo y Ricardo
Luis Brignolo.
Poco a poco la figura del estribillista fue creciendo,
no sólo en lo artístico sino en lo económico, y
en esto también tuvo su influencia Francisco
Canaro quien, aparte de ser director musical era un importante empresario
teatral, cuya especialidad eran las comedias musicales.
El cantor y la orquesta comenzaron a compartir los
elencos y las marquesinas. El estribillista crecía en sus intervenciones
haciendo alguna parte más de la letra y, algunas veces, la letra
entera.
Un ejemplo de esto fue la obra La muchachada
del centro, estrenada en 1932, del propio Canaro
e Ivo Pelay, donde el estribillista
Ernesto Famá obtuvo un
éxito inusitado.
Otros reconocidos estribillistas fueron: Carlos Varela,
Antonio Buglione,
Juan Carlos Delson, Luis Scalon, Nicolás Gianastasio, Luis Mandarino,
Jorge Omar, etc.
|
|
|
|||
|
El Cantor del Tango: Su evolución
en el tiempo
|
|||
|
|
|||