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![]() por Gaspar
Astarita
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Cantor.
(Vigo, España 1905 - 2 de octubre de 1979) |
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No es para menos, ya que sus serios estudios de canto
(que lo llevaron muy joven al coro del teatro Colón) y la calidad
y calidez interpretativas, habrían de encontrar en el tango el
género en el que pudo exteriorizar plenamente toda esa gama de
prendas vocales, y dejar marcada una senda con muchos éxitos
cantables, en la que se nutrió cumplidamente la generación
de vocalistas de orquestas de los años cuarenta, que tuvieron
en esa propuesta una de las maneras de expresión que, al final
y en cierta medida, resultaría una especie de estilo o modelo.
Había nacido en Vigo, España, en 1905,
y siendo muy niño llegó a la Argentina con sus padres.
A los dieciocho años ya estaba cantando tangos
por radio, y de ahí en más, 1923, realizaría una
carrera ininterrumpida en emisoras, salas cinematográficas, confiterías,
cruceros de lujo y bailes, asumiendo la interpretación vocal
de las más variadas y afamadas orquestas: Osvaldo
Fresedo, Juan Carlos Cobián, Julio
De Caro, Francisco Lomuto y muchas otras.
Con algunas de ellas llegó al disco en innumerables
oportunidades, siempre como estribillista,
es decir, en esos años veinte y primeros del treinta, como el
cantor que "decía" únicamente el refrán o segunda
parte de la composición.
Integró también las orquestas de Carlos
Di Sarli, Ciriaco Ortiz
y José
María Rizutti, para formar, en 1935, junto a Joaquín
Mauricio Mora y Héctor Morel, el trío Morel-Lesende-Mora,
al mismo tiempo que fue vocalista de otro trío famoso de ese
tiempo: el Trío Nº 1, formado por Juan
Carlos Cobián, Ciriaco
Ortiz y Cayetano Puglisi.
Ese mismo año, 1935,fue contratado por la flamante
Radio El Mundo, en condiciones muy ventajosas, para cantar en todos
los conjuntos típicos que figuraban en el elenco de la emisora.
Su decir elegante y emotivo, su clara dicción
y su dulce acento, más su bien ganada fama, lo hicieron el cantor
más requerido de las orquestas, hasta 1940. Ya no cantaba únicamente
los estribillos, como lo hacia en la década del veinte, pues
era, al momento de retirarse de la actividad profesional (sobre 1943),
como los demás, un cantor de "letra completa".
De ese retiro vino a sacarlo una única vez la
amistosa presión de Argentino Galván para que se incorporara
como vocalista, en 1953, a la flamante orquesta que formara la excelente
dupla Atilio Stampone-Leopoldo Federico,
de la que Galván era arreglador. Con este binomio grabó
su último disco el tango "Tierrita", de Agustín
Bardi.
De todo su largo andar por el camino vocal del tango,
han quedado innumerables recuerdos de éxitos y creaciones que
jalonaron muchos tramos de su actividad profesional y que felizmente
el registro fonográfico guardara como hitos para la mejor historia
de nuestra música popular. Sin embargo, hay dos hechos en la
trayectoria artística de Rodríguez Lesende que, aunque
sin aparente importancia, tuvieron significativa incidencia en el curso
histórico del tango, a través de otros sucesos y protagonistas.
El primero fue el estreno de "Nostalgias".
Este tango de Juan Carlos Cobián y
Enrique Cadícamo, que había
sido rechazado por el empresario teatral Alberto Ballerini para la obra
El cantor de Buenos Aires, estrenada sin pena ni gloria
en 1935, al año siguiente lo incluyó Ciriaco
Ortiz en el repertorio de su orquesta, con la que estaba actuando
en una boite de la calle Florida, entre Paraguay y Charcas, cuando Rodríguez
Lesende era su vocalista. Y entonces, a partir de ese estreno, el tango
alcanzaría inmediata, amplia y merecida consagración.
El otro episodio significativo fue la negativa de Rodríguez
Lesende a integrar como cantor la orquesta de Aníbal
Troilo.
Cuando Pichuco formó
su primer conjunto para debutar en el cabaret Marabú,
lo buscó como vocalista. Este, tratando de evitar el compromiso,
le pidió una exorbitancia (doscientos pesos mensuales contra
los ochenta y cinco ofrecidos por Troilo), pero igual el gordo se avino
a satisfacer las exigencias del cantor. Asimismo Rodríguez Lesende
adujo otros compromisos y no aceptó.
Es idea generalizada que "no lo vio" a Troilo
como director de futuro, y si es cierto o no, la cuestión es
que no quiso acompañar al autor de "Barrio
de tango" cuando comenzaba su cinchada, el 1 de julio de 1937.
Hace varios años, queriendo conocer algunos
detalles sobre la negativa de Rodríguez Lesende a integrar la
orquesta de Troilo, le solicité información
al doctor Luis A. Sierra, quien siempre había estado muy ligado
a Troilo en esos primeros años.
El 8 de agosto de 1987 me escribió, al respecto,
lo que sigue:
«Me consulta usted acerca del debut de la orquesta
de Troilo el 1 de julio de 1937.
«Por entonces el Gordo Troilo integraba la orquesta
de Ciriaco Ortiz en
el cabaret Casanova de la calle Maipú. También allí
actuaban, entre otros, Orlando Goñi,
Toto Rodríguez y Pedro Sapochnik, que llevó Pichuco a
su flamante orquesta. Hubo un desentendimiento entre el empresario Salas
del cabaret Marabú y Carlos Di Sarli,
quien debía reaparecer el 1 de julio en el Marabú. En
aquella actuación de Pichuco con Ciriaco
en el Casanova, conoció a Zita, que era la encargada del bar
de dicho cabaret.
«Por indicación de Ciriaco,
el empresario Salas le propuso a Pichuco formar orquesta transitoriamente
por dos meses, en cuyo interín quedaría superado el entredicho
con Di Sarli. El Gordo tenía apenas
diez días para reunir músicos, ensayar y mandar confeccionar
los uniformes.
«A la noche siguiente cenamos, como era habitual,
con Pichuco. Y después me pidió que lo acompañara
al dancing Lucerna de la calle Suipacha, para tratar de apalabrar al
cantor Antonio Rodríguez Lesende (para muchos entendidos, tales
como De Caro, Pichuco,
Mora, Contursi,
Maffia, Laurenz,
Cobián, Di
Sarli, el mejor cantor de orquestas de todas las épocas del
tango). Era íntimo amigo mío el inolvidable Gallego Lesende.
Pero de mal carácter, rebelde, impuntual y reacio a cantar lo
que no le gustaba.
«Llegamos con el Gordo a Lucerna, donde actuaba
Rodríguez Lesende en la orquesta del excelente pianista Miguel
Nijensohn, conversamos largamente, y Lesende no aceptó, con toda
razón, porque en la boite Lucerna era artista estable a sueldo
mensual desde hacía dos años, cantando con las distintas
orquestas que pasaban por ese escenario. Le dijo sinceramente a Pichuco
que a él le gustaría ir a su orquesta, pero que no podía
dejar un trabajo seguro por dos meses de actuación a prueba.
Pichuco entendió las razones. Y nos fuimos. Salimos desorientados.
Barajamos varios nombres, y decidimos verlo a Fiorentino,
que andaba sin trabajo. Sin mayor entusiasmo, Fiorentino aceptó
el ofrecimiento del Gordo. Pichuco lo comprometió a concurrir
al día siguiente a "Los 49 auténticos" para
tomarse las medidas del uniforme.»
De esta manera, estaba dando lugar a que Pichuco, buscando
un reemplazante, lanzara a la fama a uno de los más grandes vocalistas
de orquesta: Francisco Fiorentino.
De todas formas, Antonio Rodríguez Lesende tiene
ganado un buen lugar en la mejor historia de nuestro tango, por todas
sus cualidades interpretativas y su larga y calificada trayectoria.
Pero seguramente que será recordado también como el intérprete
que estrenó Nostalgias y el único que no quiso ser cantor
de Aníbal Troilo.
De 1937 a 1947fuevocalista estable del dancing
Lucerna (calle Suipacha 567), propiedad del violinista José
Niesso.
Antonio Rodríguez Lesende falleció en
Buenos Aires, el 2 de octubre de 1979.
Originalmente publicado en la revista Tango
y Lunfardo, Nº 125, Chivilcoy, 16 de febrero de 1997.
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