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Por
Juan Manuel Peña

El tango en España

ace unos pocos años me dediqué a escribir un libro sobre la Guerra Civil Española, con mi amigo el Dr. José Luis Alonso. Recorriendo la bibliografía encontré muchas anécdotas referidas a los sucesos en España durante la Guerra Civil y lo que es más, la intervención del tango en la guerra, aunque más no fuera de soslayo. Si bien había escrito algunos artículos sobre el tango y El tango en el Colón, pensé en escribir un libro sobre el tango en la Península, su introducción, desarrollo y hasta el presente pletórico de sucesos relacionados con la música de Buenos Aires. En especial hoy, declarado el tango Patrimonio de la Humanidad.

Hay un muy buen trabajo que efectuara Ernesto Portalet y publicado por Corregidor, pero el mismo termina cuando comienza la guerra y a mi personalmente, me pareció que le faltaba algo. En estas breves líneas intentaré sintetizar mi libro, El tango en España. Historia de una pasión.

Comencé a indagar en profundidad, la participación de los maestros españoles en los inicios del tango, aquellos que acompañaban a las compañías del género chico español como la zarzuela. También, las canciones de ida y vuelta que llevaban las tonadilleras y cupletistas, la grabación de discos con pioneros como el matrimonio Gobbi, además de las giras a España de argentinos. Primero fue Barcelona el epicentro de lo que llamaríamos hoy movida, para seguir a Madrid y a toda la Península.

Teresita Maravall «La Zazá», Linda Thelma, Lola Membrives antes de ser la gran actriz que luego fue, Raquel Meller, Imperio Argentina, Celia Gámez, Álvaro Retana y su tango “La hora del thé”, La Banda Municipal de Barcelona grabando tangos en 1915, los compositores españoles como Rosendo Llurba, Juan Viladomat, Leopoldo Corretjer, Keppler Lais, Ramuncho, las orquestas españolas de tango. Todos estos comenzaron a aparecer sin solución de continuidad en el amplio tema del tango en España.

Y luego vinieron los nombres de Carlos Spaventa y su hermano, el cantor Francisco Spaventa que conmovió al público español hasta que llegó Carlos Gardel. Allí se conoció el verdadero tango argentino en la voz maravillosa de nuestro máximo cantor. Y por supuesto el trío Irusta-Fugazot-Demare, que durante diez años deleitaron al público español y que además filmaron dos películas, Boliche y Aves sin rumbo. Y el bailarín Bernabé Simarra, que comenzó a enseñarle a bailar el tango a los españoles. La aparición de las revistas de tango, que solamente en Barcelona fueron tres, y que merecerían las mismas un estudio particular.

Al poco tiempo, la inmensa cantidad de referentes del tango argentino que llegaron a España. Baste mencionar a Cátulo Castillo y su orquesta integrada entre otros por Miguel Caló, Alberto Cima y los hermanos Malerba, con la voz de Roberto Maida. Era un grupo de jovencitos con ánimos de aventura y lograron en España un gran éxito. Bianco-Bachicha, una orquesta formada por el violinista Ernesto Bianco y el bandoneonista Juan Bautista Deambroggio, con la cancionista Emilia García, que era la mujer de Bachicha, que tocaron ante los reyes españoles.

Carlos Vicente Geroni Flores y su orquesta, Sofía Bozán, Azucena Maizani que fue con Joaquín Mora, Roberto Zerrillo y Orestes Cúfaro, el Trío Buenos Aires, los Hermanos Navarrine y «Los de la Raza» con Horacio Pettorossi, que fuera más tarde guitarrista de Gardel. Lo siguieron Juan Carlos Marambio Catán, Eduardo Pereyra, Gerardo Matos Rodríguez, Enrique Cadícamo, que no vaciló en calificar a Barcelona «la tercera patria del tango», Pilar Arcos, el bandoneonista Mario Melfi, Juan Albá y Juan Giliberti, además de Manuel Buzón y su orquesta.

Asimismo, se destaca la visita que realizan Tania y Enrique Santos Discepolo y su encuentro con Federico García Lorca. Recuerda Tania que Enrique y Federico, se trenzaban en interminables conversaciones. Sus actuaciones y su viaje por toda España, norte de África y en Mallorca, isla en la cual Discepolo compuso la música de su “Canción desesperada”.

Y además, los hermanos Manuel y Salvador Pizarro, Juan Canaro y Rafael Canaro, que se entreveraron con las españolas, Tani Zerja, Carmelita Aubert, Celia Deza, Perla Greco, María Olimpia, María Turgenova y otras así como el cantor Luis Scalon.

Carlos Gardel y sus cuatro viajes a España que galvanizaron al público español que lo recibía con todo cariño, así como sus películas. La película española Barrios bajos con el tema de un tango del mismo nombre se filma en España. Todo esto antes de la Guerra Civil cruenta y dolorosa.

Luego con la guerra, persistió el tango en las trincheras de Madrid donde se solía escuchar a Gardel cantando a través del disco, cuando el fuego cesaba en las trincheras. Las tres versiones que se conocen del tango “Silencio”, una la real y las otras dos realizadas por catalanistas y de clara intención política así como la realizada por los republicanos y referida totalmente a las vicisitudes de la guerra civil. La letra de “Melodía de arrabal” traducida al italiano y cantada durante el conflicto. Y sobre la música de otro tango inolvidable “Esta noche me emborracho”, mientras el ejército republicano era internado en los campos de concentración de Francia al perder la guerra y exilarse, se cantaba: «Somos los rojos refugiados, a este campo llegados, después de mucho andar…».

Y terminada la guerra aparece la censura franquista que corrige algunos tangos. En un clima de dolor y reconstrucción, aparece Carlos Acuña —exilado de la Argentina—, que se quedará mucho tiempo; sigue cantando Celia Gámez; vuelve Rafael Canaro y otra vez, Agustín Irusta. Surgen Agustín Duarte y el argentino Roberto Gallardo que se radica en España.

Visitan la Península: Francisco Lomuto y su orquesta, con Chola Luna y Alberto Rivera; el gran Edmundo Rivero —que se queda siete meses y recorre toda España—; Alberto Castillo con la orquesta dirigida por Jorge Dragone, con Ángel Condercuri y su bandoneón quien además realiza actuaciones en la televisión española. Y Manuel Pizarro nuevamente, el pianista Juancito Díaz y la cantante Jovita Luna, Charlo y Sabina Olmos, así como la gran orquesta de Eduardo Rovira que hace una gira por un año.

Se filman películas con Sarita Montiel y Marujita Díaz cantando tangos. Vuelve Tania y se presentan Alberto Marcó, Horacio Molina y Jorge Sarraute que acompaña a quién hoy sigue dando cátedra de tango en España: la cantante Elba Picó. El tango sigue presente con: el Cuarteto de Juan Cedrón y el bandoneón de César Stroscio; Néstor Fabián; el grupo hispano Malevaje, con Antonio Battrina; Cholo Montironi; el conjunto de Astor Piazzolla y la orquesta de Osvaldo Pugliese que llega por primera vez a Madrid.

Y qué decir de la orquesta de Atilio Stampone; del Sexteto Mayor; de Néstor Marconi y su Quinteto; de Susana Rinaldi; de Rubén Juárez. Son muchos los cantantes españoles que hoy cantan tangos: Joan Manuel Serrat, Plácido Domingo, Rocío Dúrcal, Dyango, Maité Martín, Martirio, como lo harán después los cantaores Enrique Morente, El Cabrero, Miguel Poveda o El Cigala.

Y en esta breve síntesis la presentación de Pablo Mainetti y su bandoneón, los bailarines Nélida y Nelson, el maestro Horacio Salgán y el Quinteto Real, la orquesta Color Tango, la compañía Tango por Dos, y el extraordinario suceso de Tango Argentino, de Segovia y Orezzoli, que renovaron el espectáculo del tango en el mundo. Y además, Mariano Mores; Patricia Barone; la operita “María de Buenos Aires” de Horacio Ferrer y Astor Piazzolla; Rodolfo Mederos; Osvaldo Berlingieri, entre muchos otros.

Y cuando llega 1989 la genial idea de Tato Rébora que se concreta hasta hoy con veintidós Festivales de Tango en la ciudad de Granada, constituyéndose en el festival más antiguo del mundo en la materia. Por él han desfilado lo más granado del tango en la actualidad, no solamente de Buenos Aires, también españoles y de otras latitudes. Leopoldo Federico, Raúl Garello, Roberto Goyeneche, Rubén Juárez, Susana Rinaldi, Juan Carlos Copes y María Nieves, Osvaldo Requena, Horacio Ferrer, Miguel Ángel Zotto y Milena Plebs, Horacio Salgán y Ubaldo de Lío, Eladia Blázquez, Daniel Binelli, Osvaldo Tarantino, Ángel Ridolfi, Reynaldo Nichele, Elba Picó, Julio Bocca y Eleonora Cassano, José Ángel Trelles, Héctor Stamponi, Jorge Arduh, Cacho Tirao, Guillermo Fernández, Silvana Gregori, Nicolás Ledesma, Cristian Zárate, Osvaldo Montes, Aníbal Arias, Walter Ríos, así como un a pléyade de bailarines, por nombrar solamente a los más conocidos.

Como un merecido homenaje, desde las primeras páginas se vuelcan al libro, los nombres de tantos músicos españoles que contribuyeron con su arte en los primeros años del tango. Pianistas, violinistas, bandoneonistas y cantores, también, compositores y letristas, que llegaron con sus padres con la inmigración y absorbieron los giros y el lenguaje de la música de Buenos Aires, además de los otros que vinieron en gira o especialmente contratados y que se quedaron largo tiempo actuando en la Argentina.