Y llegó el amor

Vals

Música: Edgardo Donato
Letra: Máximo Orsi

Besada por los vientos
de muchos horizontes
mi canto de niñez
fue el dulce son
de un acordeón.
Perfume de otras tierras,
soleadas y distantes,
traían a mi vida
un hálito de amor
y junto a la ribera
de verdes aguas turbias,
al canto del oleaje
fui pura como el sol,
cual brújula mi vida
buscó su ansiado norte
entres las grises brumas
de ilusión.

Soplo de los mares,
cual un navegante,
mi querer enfila
su proa triunfante
y al plegar las velas
voy a la deriva
sin perder la ruta
pura de mi vida.
¡Oh, cariño mío,
cuánto te he buscado
entre estas callejas
llenas de poesía
y a la sombra tenue
de las viejas barcas
ya encontré el cariño
fiel que presentí!

Hoy solo tus quereres
son luz en mi camino
por él ha de vivir
soñando así mi corazón.
He de tenerte siempre
anclado a mis caricias,
lo mismo que si fueras
la barca del amor
si un día las amarras
se sueltan para el viaje
surcando las distancias
en busca de otro ser
las aguas del olvido
han de mecer tan solo
mis lágrimas amargas
de mujer.