Colombina (Teresita)

Sollozaron con pena los violines,
silenciando la alegre mascarada
y por rivales brazos estrechada,
bailaba Colombina en el salón.
Yo sentía la garra de los celos
destrozar sin piedad mi pobre pecho
y esa noche, cual un altar deshecho
mustio de amor quedó mi corazón.

Colombina:
Me consume la tristeza
si pensar que tu belleza
se ríe de mi dolor...
Colombina:
las cuerdas de mi salterio
las ha enlutado el misterio
que guardas arteramente
en tu frío corazón.

Solamente su risa escuchaba,
cual una flauta de cristal divina
y reía la bella Colombina
de mi altiva amargura de Pierrot...
Y sintiendo que el polo de mi alma
un ecuador de amores escondía,
lloré mucho... tal vez porque bullía
en mis venas el fuego del champán.


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