Copa de amargura

Tango 1932

Música: Miguel Caló

Tomo para darle consuelo a mi pena,
para ir alejando angustias amargas.
A ver si la vida, que sabe ser buena,
me acorta las horas tan tristes y largas.
Tomo porque siento un secreto encanto
que vuelca en mi alma nuevas ilusiones
y emponcho de sombras dolor y traiciones
que me hizo una ingrata que yo quise tanto.

Sin embargo no puedo olvidarla,
no puedo borrarla de mi corazón.
Y la llevo, junto con mi pena,
como una condena, como maldición.
Pobre vida la del peregrino
que por el camino va con su pesar
y no encuentra ni amparo, ni techo,
ni el amigo pecho, donde descansar.

Por eso es que tomo buscando el olvido,
porque en este fuego me quiero quemar.
A mí me han contado, a quién he oído,
que tomando mucho se puede olvidar.
Copa de amargura que bebo encantado
buscando en tu fondo placer y emoción,
¿por qué no me matas, ya que no has curado,
toda mi tristeza, todo mi dolor?