Tal vez habrá otro Dios

Vals

Seguramente lloverá como en Macondo
y habrá un domingo gris en cada esquina
la nostalgia será una golondrina
mintiendo un ademán de niebla y lodo.

Seguramente las persianas dirán que ya se fue
y un ángel dormirá junto a los lobos.

Seguramente enredaremos las palabras
al menos las que duelan y las graves
tal vez ni las rocemos... tal vez
habrá otro Dios con otras llaves.

Pero sé, sólo sé...,
que nunca ha de faltar
mi mano entre sus manos
su boca por mi acento
y el tibio vino de ese viejo cuento

su risa en mi costilla
mi mueca en su cintura
y vértigo de tanta desmesura

su adiós hecho pedazos
mi olvido echado al viento
y el bello desmorir de aquel invento.

Seguramente temblaremos en el gesto
—hojitas de una vida insistidora—
tal vez se escuche un tango..., tal vez
silbe mi voz entre sus horas.