Hay rosas todavía

Tango

Este tango te saca de la noche
donde andaba perdida tu mirada.
Con tu voz, con las chispas de tu risa
se inventaron los muros de esta casa.
Yo dejé que creciera tu caricia,
jugué mi corazón sobre tu falda
y en medio de la vida nos amamos
velando la ternura desvelada.

Mujer, que por el tiempo me llevaste
como lleva el otoñó su neblina.
Lloré, a veces, encima de tu llanto
y fuiste mi sostén cuando caía.
Mujer, yo te agradezco lo que hiciste,
el vientre que le diste a mi semilla.
Déjame que imagine que aún hay rosas
En esta tarde de hojas amarillas...

Este tango es un poco aquel recuerdo
que no quiso morirse en la distancia,
cuando el sol de la tarde te alumbraba
y la luna en tu cuerpo, era la magia.
Esos años de a dos no se perdieron,
no vengo a reprocharle a la nostalgia
le canto a la mujer que siempre fuiste.
Déjame que te mojen mis palabras…