He sufrido un desengaño que me ha dejado así, he cambiado hasta el carácter con esta amargura, imposible vivir. He querido mucho, mucho, todo era sonreír, pero... ustedes me comprenden por eso que siempre, les cantare así:
Qué lindo es amar, pero ser amado. Qué lindo es querer, pero ser querido. Se vive ilusión, se vive placer, se siente alegría, ¡Mas, si no es así...! Mejor no cantar, qué lindo es amar.
Y por eso en este canto trato de ahogar mi dolor, que el cantar es un consuelo que aleja las penas de mi corazón. No hay que hacerse mala sangre por la que mal nos pagó, y busquemos en otra alma la dicha inefable que brinda el amor. |