Buenos Aires la Reina del Plata, Buenos Aires mi tierra querida; escuchá mi canción que con ella va mi vida.
En mis horas de fiebre y orgía, harto ya de placer y locura, en ti pienso patria mía para calmar mi amargura.
Noches porteñas, bajo tu manto dichas y llanto muy juntos van. Risas y besos, farra corrida, todo se olvida con el champán.
Y a la salida de la milonga se oye a una nena pidiendo pan, por algo es que en el gotán siempre solloza una pena.
Y al compás rezongón de los fuelles un bacán a la mina la embrolla, y el llorar del violín va pintando el alma criolla.
Buenos Aires, cual a una querida si estás lejos mejor hay que amarte, y decir toda la vida antes morir que olvidarte. |