Todo mi cariño te entregué, te di mi amor, te di mi vida entera. ¡Quién iba a pensar que vos pudieras abandonarme por otra mujer! Vos sabés muy bien que por tu amor perdí mi hogar, dejé a mi madrecita, que en nadie he pensado más que en vos ¡y me pagás con esta cruel tración!
Era tanta la ilusión que en tu cariño había cifrado que aunque me has abandonado se va contigo mi corazón. Si algún día esa mujer te hace sufrir mi desventura recordá que mi ternura te hará olvidar tu padecer.
Nunca llegarás a comprender cuánto dolor dejas en mi alma herida vos te vas y te llevás mi vida pues no podré vivir sin tu querer. Solo de pensar que me dejás, siento una pena que me vuelve loca, no olvidés que si me abandonás a una existencia vil, me condenás. |