Salga la orquesta marcando el compás con este tango llorón. Quiero contento escucharlo, sentirlo y bailarlo cantando su son. Vuelen sus notas buscando el amor que mi alegría soñó, no son sus sones extraños, porque hace veinte años conmigo nació.
Quiero esta noche escuchar tu melodía para reírme con vos hasta el final, quiero matar sin piedad la pena mía; ya nunca más quiero ser sentimental. Siento el nostálgico ayer y todavía quiero vivir mi niñez con su cristal.
(Hablado. Piano solo.) Y el tango mío, con alma de ayer, Oigo que me habla en sus lamentos.
Yo que arrullé tu niñez en la dulce quietud, quise brindarte después una feliz juventud...
Vos te alejaste del sol... y en la noche fatal equivocaste tu rol entre la luz nocturnal.
Por eso tango, yo quiero que vos, cuando me aleje de aquí, me acompañes con tus sones y los bandoneones que giman por mí... Si los violines quisieran llorar y el piano muere de amor, con musical inocencia, llorá por mi ausencia si nadie lloró. |