Pato alegre que pasas la vida viboreando entre placeres, entre risas y farras corridas y caricias de mujeres. Pero tras de tu loca alegría no podés disimular, una pena que amarga tus días y reís para olvidar.
El pato alegre... dicen al verte pasar, mas no comprenden que sapes también llorar. Seguí ocultando tras de tu risa el dolor. Seguí escondiendo aquel maldecido amor.
Hoy comprendes que llegan los años, y al nevar sobre tus sienes, honda pena, dolor, desengaños, del pasado sólo tienes. Sigue, sigue bebiendo tu vino, para qué filosofar; si fue un sueño de amor tu destino: bebe y trata de olvidar. |