La casa está de fiesta, ha vuelto la alegría, los muchachos contentos hoy van a celebrar la vuelta de la piba que fuera en otros días consuelo a las tristezas y ayuda al estudiar. Bulín de aquellos años de estudiantes alegres muchachada porteña que sabe compensar los libros y las farras, tristezas y alegrías, y matiza su vida con pasos de gotán.
El piano, los fuelles, cuerdas y demás, armonizan tangos que hacen sollozar. Y en el bailar se funden al calor del estrecho abrazar, cuerpos, alma y corazón. Hoy recordamos tristes al bulín que todos quisimos bien, bulincito estudiantil.
Termina la milonga la milonga, se piantan del cotorro visitantes y orquesta, con tristeza sin par. Allí querrían quedarse guardando en la casita sus penas, su ternura, sus ansias de amar. Cotorro yo te canto, bulín de años mejores, la vida te ha esfumado con trágico pincel. Tan sólo hay el recuerdo de aquellos años buenos en que vivimos pobres muy felices en él. |