Me muerdo los labios para no llamarte, me queman tus besos, me sigue tu voz. Pensando que hay otro que pueda besarte se llena mi pecho de rabia y rencor. Prendida en la fiebre brutal de mi sangre te siento clavada como una obsesión Te niego y te busco, te odio y te quiero y tengo en el pecho un infierno por vos.
Te odio y te quiero... porque a vos te debo mis horas amargas, mis horas de miel. Te odio y te quiero... vos fuiste el milagro, la espina que hiere y el beso de amor. Por eso te odio, por eso te quiero con todas las fuerzas de mi corazón.
No quiero nombrarte y busco en las copas un vino de olvido que nunca se da. Pensando arrancarte busqué en otras bocas el fuego que borre tu beso inmortal. Y todo es inútil, ni copas ni besos, pudieron borrarte de mi corazón. Te llevo en la sangre, te odio y te quiere y tengo en el pecho un infierno por vos. |