No cantes, hermano, no cantes, que Moscú está cubierto de nieve y los lobos aúllan de hambre... No cantes que Olga no vuelve, aunque el sol nuevemente ilumine, aunque siga cayendo la nieve...
Rumbo a Siberia mañana saldrá la caravana, ¡quién sabe si el sol querrá iluminar nuestra marcha de horror! Mientras en Moscú, mi Olga tal vez a otro amor se entregó ¡No cantes, hermano, no cantes, por Dios!
Unidos por crueles cadenas, por la estepa mil leguas haremos caminando con rumbo a Siberia... No cantes, que es ruda la helada; ya Moscú se ha cubierto de nieve y la nieve ha llegado a mi alma.
Rumbo a Siberia mañana saldrá la caravana, ¡quién sabe si el sol querrá iluminar nuestra marcha de horror! Mientras en Moscú, mi Olga tal vez a otro amor se entregó... ¡No cantes, hermano, no cantes, por Dios! ¡Mi Olga!... Olga, Olga... ¡Mi Olga!... |